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Las esperanzas de Alexis

Actualizado el 21 de enero de 2014 a las 12:00 am

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Las esperanzas de Alexis

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La decisión que tomó Alexis (el joven que el periódico La Nación retrata en su editorial del 7 de enero del año en curso) de querer construir un mejor futuro para él y su familia, es, sin duda, el primero de los pasos que deberían dar los jóvenes que ni estudian ni trabajan, llamados “ninis”.

Con la decisión tomada de querer cambiar, el Estado brinda varias opciones para este sector de la población, y no solo la que le ofrece a este joven el Sistema Penal Juvenil. Para todos los “ninis” y, en particular, para el 72.3% de los “Alexis” que trabajan y no estudian, el Estado da varias opciones para construir un futuro esperanzador.

Empléate es la iniciativa más exitosa puesta en práctica en los últimos años. Sus frutos hablan por sí solos: mil estudiantes graduados en el 2013; cuatro mil más en proceso de formación académica y con una beca completa que costea sus estudios; siete mil personas jóvenes más atendidas en los retos Empléate y en ventanillas. Incluso, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce que el proyecto, implementado en la Administración Chinchilla Miranda, es tan exitoso como para aplicarse en otros países del mundo.

Como Estado creemos que la educación es la única alternativa que tiene la población joven para salir adelante y por eso, año con año, debemos invertir más recursos en esta política pública. En el 2013, se invirtieron, solo en este programa, ¢4.300 millones, y para el 2014 la cifra será de ¢5.000 millones con los que esperamos beneficiar a 6.000 jóvenes que, actualmente, no estudian ni trabajan.

Queda demostrado, entonces, que el Estado no está cruzado de brazos sin pensar y actuar a favor de esta población. Articulamos alternativas laborales, educativas y sociales para impulsar a nuestra juventud a que se inserten en el mercado laboral.

Muchos de quienes lograrán graduarse enfrentan, ciertamente, un nuevo obstáculo: la experiencia que los empleadores requieren para contratarlos.

Conscientes de esta necesidad, en diciembre anterior, firmamos, junto con el sector empresarial, el proyecto de Ley para la Regulación de la Educación o Formación Profesional-Técnica en la Modalidad Dual en Costa Rica.

Se trata de una iniciativa que regula de manera concreta y específica la modalidad de formación dual y la posiciona como un valioso instrumento de accesibilidad laboral, formando estudiantes que cumplan con un perfil de acuerdo con las necesidades reales de la demanda productiva del país.

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Este proyecto solo espera la aprobación de nuestros legisladores para convertirse en ley de la República.

He citado únicamente dos de ejemplos recientes de programas esperanzadores para los múltiples “Alexis” decididos a luchar por un futuro esperanzador, y no verlo negativo y oscuro, como el que muchos medios de comunicaciónn se empeñan en mostrar, día con día.

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