10 febrero, 2016

El 6 de febrero de 1966, los ciudadanos acudieron a las urnas electorales y eligieron presidente de la República, para el periodo constitucional 1966-1970 al profesor José Joaquín Trejos Fernández.

El señor Trejos, distinguido catedrático y exdecano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCR, conocido solo en los círculos académicos, nunca había participado en los ajetreos y vaivenes político-electorales de nuestro país, pero para la campaña política de 1965-1966 fue postulado candidato presidencial por una coalición política denominada Partido Unificación Nacional, que agrupaba a la oposición del Partido Liberación Nacional bajo una sola bandera con los colores azul, amarillo y azul.

Para asumir el mandato constitucional integró su equipo de gobierno con personas de distinguidos méritos académicos y personales. Como su partido no alcanzó la mayoría en la Asamblea Legislativa le correspondió gobernar los cuatro años con el directorio político de la Asamblea Legislativa en manos de la fracción del PLN, que tenía tres diputados más.

A pesar de esto último, su administración avanzó y no paralizó el país. Aunque recibió al país con una difícil situación fiscal heredada del gobierno anterior, durante su gestión la economía nacional alcanzó altas tasas de crecimiento, porque él con su equipo tomó decisiones para ordenar las finanzas públicas, sanear la moneda mediante una pequeña devaluación y, sobre todo, bajar el déficit fiscal. Para esto último, estableció el impuesto de ventas (5%) y a la vez aplicó un fuerte plan de austeridad y contención del gasto público, comenzando por su propio despacho.

Aunque fue parsimoniosa, la administración Trejos Fernández invirtió en obras, como la construcción de la carretera rústica San José-Limón, la construcción y ampliación de edificios para escuelas y colegios y la finalización del asfaltado de la carretera Interamericana; también impulsó la educación universitaria con el establecimiento de la Escuela Normal Superior (formadora de profesores de colegio, antecedente del actual CIDE de la UNA) y la redacción del proyecto de creación del Instituto Tecnológico de Costa Rica, aprobado en el gobierno siguiente.

A la vez, creó el Banco Popular y emitió la Ley de Desarrollo Comunal, que establece la fundación de Dinadeco. Fue un gobierno justo, racional, austero y equilibrado que reflejó el estilo del exmandatario Trejos.

En fin, el profesor José Joaquín Trejos Fernández hizo una buena labor, fue muy respetuoso de las leyes y de los costarricenses y se ganó su respeto. Fue un señor presidente que por sus actuaciones personales y oficiales enalteció la principal magistratura de nuestro país. ¡Ojalá los actuales gobernantes vieran y siguieran su ejemplo!

Por eso, cada 6 de febrero es una fecha digna de recordar en la historia política de nuestra Costa Rica.

El autor es administrador educativo.