18 septiembre, 2014

En días pasados, la prensa informó de que los funcionarios del archivo de expedientes clínicos o de salud del Hospital San Juan de Dios estaban en huelga debido a las condiciones insalubres de las instalaciones, donde existen, por ejemplo, gran cantidad de ratas que dañan los expedientes y pueden ocasionar problemas de salud a los funcionarios que allí laboran.

Las imágenes que mostraron los noticieros sobre este archivo y los expedientes de los pacientes dejan claro el estado deplorable en que se encuentra. Un verdadero archivo custodia, organiza, conserva y da acceso a documentos, ya sea en soporte de papel o electrónico. En el caso del Hospital, las labores archivísticas se refieren a un tipo documental extraordinariamente importante, pues se trata de los expedientes clínicos o de salud, donde se registra toda la información relacionada con la historia clínica de cada paciente. El acceso a esta información por parte de los médicos y del propio paciente es indispensable, ya que en caso contrario incluso puede ponerse en peligro la vida del ciudadano.

Uno de varios casos. La CCSS y los hospitales, clínicas y otros centros de salud públicos están sujetos a la legislación archivística costarricense. En ella destaca la Ley del Sistema Nacional de Archivos y su reglamento, vigente desde hace más de 20 años.

El Archivo Nacional de Costa Rica, como órgano rector del sistema, por iniciativa propia y durante más de 16 años, ha realizado seminarios, charlas y visitas de inspección, entre otros, con el fin de que los archivos de la CCSS en general, y en particular los archivos de expedientes clínicos o de salud, se conserven, organicen y faciliten de acuerdo con las disposiciones legales vigentes y las mejores prácticas profesionales.

Sin embargo, el deplorable estado de la infraestructura y los documentos del archivo del Hospital San Juan de Dios lamentablemente no es un caso aislado. Esto es así a pesar de las peligrosas consecuencias que la situación pueda ocasionar en los pacientes y el irrespeto a sus derechos constitucionales.

La solución a este grave problema es responsabilidad de los jerarcas de la CCSS y de los hospitales y otros centros de salud.

Esperamos que las nuevas autoridades lo asuman con la urgencia y la seriedad que corresponde, para beneficio de los pacientes y de los funcionarios que trabajan con los documentos.