Opinión

No más educación vertical

Actualizado el 14 de enero de 2014 a las 12:00 am

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No más educación vertical

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La educación preescolar de nuestro país se ha fundamentado y se fundamenta en una rutina llamada juego-trabajo que consiste en crear áreas de juego donde los profesores se encargan de enseñar a los niños procedimientos preestablecidos. Los educadores transmiten los conocimientos a los niños, de forma vertical, sin motivar su creatividad, fomentando la costumbre de que “memoricen todo para la evaluación” (actitud que se repite a través del ciclo educativo público).

Costa Rica presenta solo una rutina en la educación preescolar pública y ningún sistema adicional o método complementario para este proceso de enseñanza, lo que se ve reflejado en la calidad del sistema. A pesar de que en nuestro país se invierte en educación un gran porcentaje del PIB (6,3% Fuente: Banco Mundial 2009) los resultados, muchas veces, no reflejan dicha inversión. Finlandia ha ocupado los primeros puestos en el tema de calidad por el fortalecimiento de su modelo educativo, e invierte un porcentaje similar al de nuestro país (6,8%) según el Banco Mundial 2009).

Los cinco pilares. El modelo finlandés se basa en pilares bien definidos. El profesor: cuya profesión es la más cotizada pero sus requisitos son los más altos. Tienen el puntaje de admisión más alto en las universidades y requieren más años de preparación que cualquier otra carrera.

El método educativo: en los primeros seis años de educación, los niños tienen el mismo profesor, por lo que este conocerá las necesidades e intentará que ninguno quede rezagado. Además, ha eliminado la costumbre de “memorizar” y la ha cambiado por el desarrollo de creatividad, curiosidad y experimentación.

Los centros educativos: estos tienen autonomía, eligen su plan de estudio, el proceso educativo se complementa y se organiza como “un todo”.

La cultura educativa: los padres pertenecientes a este sistema tienen la mentalidad de que la educación empieza en el hogar y que los centros educativos solo brindan el complemento a esa enseñanza. Un dato curioso es que el 80% de las familias en Finlandia visitan la biblioteca los fines de semana como actividad recreativa.

Las políticas educativas: la enseñanza es obligatoria y es gratuita, tal como es en nuestro país. Las familias no deben pagar nada, con el fin de que el dinero no sea un problema para el desarrollo de cada persona.

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Nuevos métodos. Otra forma de mejorar la educación preescolar, es introducir nuevos métodos, como el Montessori. Este tiene más de 100 años de existir y hay, al menos, 40 instituciones en Costa Rica que lo aplican. Su efectividad fue comprobada por un estudio realizado en EE.UU. por Angeline Lillard y Nicole Else-Quest bajo el nombre “Evaluating Montessori Education”.

Las autoras concluyeron que cuando este método es utilizado correctamente y siguiendo los lineamientos se obtienen resultados académicos y conductuales más altos, los niños y niñas son capaces de responder y dar soluciones más creativas a distintos problemas, y tienen habilidades de socialización más desarrolladas, en comparación con niños que no estaban en el sistema Montessori.

Las características más destacadas del sistema es el respeto al derecho de los preescolares de aprender mediante la creatividad y curiosidad, uso de la tecnología y el desarrollo de sus capacidades motoras.

Además, en este sistema no hay profesores, sino guías que acompañan a los niños en sus aventuras de descubrimiento y experimentación.

Los sistemas mencionados son ejemplos de cómo la educación costarricense podría avanzar notablemente. En nuestro país se deben implementar mejores formas de inculcar conocimientos y de educar a los niños con bases firmes para el resto de su educación y también de su vida.

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