El retrato de Mora permanece en un sitio de vergüenza nacional para el pueblo argentino

 10 mayo

Casa Rosada, Buenos Aires, Argentina, 25 de abril del 2017. Un guardia de seguridad impide el acceso a un turista costarricense en su pretensión de visitar el retrato de don Juan Rafael Mora, colocado hace algunos años en la Galería de Héroes Latinoamericanos por iniciativa de un grupo de distinguidos moristas.

Con tono pausado y en voz baja, dice el policía, desde el interior de la verja: “Con mucha pena tengo que informarle que ese retrato ya no se encuentra aquí. Por disposición del nuevo gobierno, toda la galería fue trasladada a la antigua ESMA, la Escuela de Mecánica de la Armada”.

El sitio indicado es el tenebroso antiguo centro clandestino de detención donde se torturó, asesinó y desapareció entre 30.000 y 50.000 personas, durante la última dictadura militar, entre 1976 y 1983; dirigida por el monstruoso almirante Massera. La ESMA representa para el pueblo argentino lo que los campos de exterminio nazi representaron en el Holocausto judío durante la Segunda Guerra Mundial.

Avenida del Libertador 8151, allí se yerguen mudos e impasibles una serie de bellísimos edificios de estilo clásico europeo, donde aún se conservan las inscripciones de la antigua academia de formación militar de la Marina.

Bajo llave. Desde el 2004, funciona en todo el complejo un museo denominado Espacio Memoria y Derechos Humanos. En uno de los edificios que mantiene el nombre de “Escuela de Guerra”, se lee otro rótulo que dice “Archivo de la Memoria”, donde la directora confirmó, efectivamente, que los cuadros de los próceres del continente estaban en un recinto bajo llave, sin acceso al público, excepto en casos muy calificados.

Ante la solicitud para ver a don Juanito, la amable y nerviosa funcionaria se alejó por algunos minutos, y regresó con una llave que, de inmediato, abrió una estrecha puerta, por donde se accede a una maravillosa colección de obras de arte que muestran los retratos de quienes protagonizaron la gloriosa historia por la libertad latinoamericana.

Colocados en todo el espacio, definiendo pasillos zigzagueantes un tanto estrechos, de repente apareció colgado en una pared el magnifico retrato de nuestro héroe nacional y libertador.

Al final del relato quedan muchas preguntas sin respuesta en Argentina. Pero en Costa Rica hay una interrogante que debe de ser respondida por el gobierno: ¿Fue informado nuestro gobierno del traslado del retrato de don Juanito de un sitio de privilegio a uno de vergüenza nacional para el pueblo argentino?

El autor es historiador académico.