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La distorsión de ‘La Nación’ sobre Racsa

Actualizado el 09 de abril de 2016 a las 12:00 am

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La distorsión de ‘La Nación’ sobre Racsa

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L a Nación publica en su portada del lunes 4 de marzo un reportaje sobre las supuestas pérdidas millonarias de Racsa, que no refleja la verdadera situación financiera de la empresa pues utiliza indistintamente estados de resultados con estimaciones presupuestarias.

El periódico hace un análisis sobre el desempeño de Racsa del 2010 al 2015 con fuentes de datos que no son equivalentes ni comparables: para los primeros cuatro años usa estados de resultados y para el 2015 se basa en estimaciones del plan de presupuesto ordinario enviado a la Contraloría en setiembre del 2014, y que fue ajustado posteriormente a partir del nuevo plan estratégico y rol empresarial 2015-2018.

Al sustentar parte del reportaje en estimaciones y sacar conclusiones generalizadas a partir de datos que no son comparables (resultados reales con planes presupuestarios), La Nación hace una interpretación sesgada y divulga información distorsionada sobre la realidad financiera de Racsa.

Adicionalmente, el periódico revela en ese reportaje estrategias comerciales de la empresa que favorecen a otros competidores del mercado, en claro detrimento de la marca y justo contra lo que protege el artículo 35 de la Ley 8.660.

Las imprecisiones de La Nación:

1. “Racsa acumuló pérdida de ¢56.500 millones en los últimos seis años”.

Falso. La información correspondiente al 2015 se sustenta en una formulación presupuestaria elaborada en setiembre del 2014 y no en los resultados finales. Lo real es que el impacto final fue menor al planeado y que, incluso, para el 2015 se registraron utilidades operativas del 2,1% respecto a los ingresos, de acuerdo con los resultados a diciembre del 2015 que fueron presentados a la Contraloría.

2. “Deficit millonarios”. Gráfico de barras en el que se indica que Racsa tuvo un déficit de ¢3.413 millones en el 2015, lo que equivale a un 11,4%.

Falso. El déficit del 2015 señalado corresponde a la estimación presupuestaria. Los resultados reales reflejan que Racsa tuvo un superávit del 2,1%, como se explicó. La empresa logró revertir la tendencia mostrada hasta el 2014, enrumbando los resultados hacia el equilibrio financiero en el 2015.

3. “Así se detalla en los estados de resultados de ganancias y pérdidas confidenciales, del periodo comprendido entre el 2010 y el 2015, de los cuales tiene copia La Nación y que se obtuvieron de la Contraloría General de la República (CGR)”.

Incorrecto. Los datos que muestra La Nación para el periodo 2014 y 2015 corresponden a cifras estimadas. Por consiguiente, no constituyen los resultados reales obtenidos en dichos años.

4. “Más empleados. Pese a la crisis de Racsa, la planilla creció un 42% en los últimos cuatro años. La entidad contaba con 435 trabajadores, en el 2011, y para el 2015 eran 619 personas”.

Incorrecto. La planilla de Racsa según datos reales fue menor a la señalada. El número de personas a las que se refiere La Nación incluye lo proyectado en las estimaciones presupuestarias para el 2015.

Aprovecho para aclarar que el crecimiento real se sustenta 100% en la contratación de talento con competencias para soportar nuevos proyectos específicos en la línea de servicios de soluciones especializadas. Estos servicios responden al enfoque de negocio actual de Racsa y sobre el cual se ha planificado el crecimiento de la empresa para los próximos años.

5. “El año pasado, el pago de salarios de los empleados de Racsa ascendió a los ¢10.162 millones; es decir, un 20%, más frente al 2011, cuando la empresa canceló ¢8.430 millones”.

Incorrecto. El incremento, incluidas las cargas sociales, fue del 8,6% respecto al 2011 y no del 20% como fue señalado. De nuevo el periodista parte de una premisa equivocada: un plan que corresponde a estimaciones presupuestarias para el 2015 y no a los resultados reales de ese año.

6. “Asimismo, en el 2015 la compañía aprobó un incremento salarial del 5% a los empleados”.

Falso. En el 2015 no se ejecutó ningún incremento salarial, y se mantuvo constante el gasto por este rubro con respecto al 2014.

Una vez más, el dato que menciona el periodista corresponde a un porcentaje de carácter presupuestario para el 2015, que nunca se aplicó dadas las medidas de eficiencia operativas empleadas por la presente administración.

En los últimos cinco años, el personal de Racsa solo ha recibido un ajuste salarial por costo de vida en el 2014.

7. “Además, Radiográfica tiene sobrevalorados sus ingresos, pues todas sus tarifas son en dólares y utiliza un tipo de cambio de ¢575 cuando, en realidad, el viernes anterior cerró en ¢537,98 según el Banco Central”.

Falso. La empresa no tiene todas sus tarifas en dólares. El registro de los ingresos de los servicios cuya tarifa está en dólares se contabiliza al tipo de cambio vigente al momento de realizarse la transacción según los valores establecidos por el Banco Central de Costa Rica, procesos que a su vez son corroborados por las firmas de auditores externos.

La aseveración planteada por el redactor sobre los estados financieros de Racsa carece de fundamento técnico, toda vez que el tipo de cambio indicado corresponde a uno de referencia utilizado en la formulación del presupuesto 2015, lo cual induce a error al lector, ya que compara datos reales (2010-2013) con datos estimados y presupuestarios (2014-2015).

En síntesis, La Nación intenta desconocer la situación real de Racsa en un afán por desacreditar la gestión exitosa de la actual administración y dañar la imagen comercial de la marca.

Con el cierre del 2015 y los resultados del primer trimestre del 2016, se confirma que las acciones tomadas por la Corporación con respecto a Racsa van por el rumbo correcto dentro del marco del Plan Estratégico 2015-2018.

Francisco Calvo

Gerente general de Racsa

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