Opinión

¿Qué hay detrás de la agenda azul?

Actualizado el 13 de septiembre de 2012 a las 12:00 am

No me plegaréante las presiones que han hecho falsos ambientalistas

Opinión

¿Qué hay detrás de la agenda azul?

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

El Incopesca no tiene dentro de su organigrama la figura administrativa ni el cargo de vicepresidente como funcionario público pagado por la institución. Existe el cargo remunerado de presidente ejecutivo, quien es a la vez el presidente de la Junta Directiva.

La Ley permite y obliga a la Junta Directiva del Incopesca para que cada periodo, desde 1.° de julio hasta el 30 de junio de cada año siguiente, se escoja, rotativamente, un director para que durante ese periodo funja como vicepresidente y sustituya al presidente de la Junta cuando este esté ausente. Es el escogido durante ese periodo el vicepresidente de la Junta Directiva, pero no del Incopesca.

Fue así como para el periodo del 1.° de julio del 2010 hasta el 30 de junio del 2011, se escogió para ese cargo al señor Jorge Niño Villegas. Al señor director Álvaro Moreno Gómez, representante de las Asociaciones de Pescadores y Acuicultores de la provincia de Puntarenas, se le escogió para el periodo del 1.° de julio del 2011 hasta el 30 de junio del 2012. Y para el periodo actual del 1.° de julio del 2012 hasta el 30 de junio del 2013, al señor director Julio Saavedra.

Tal aclaración la hago, porque debido a una campaña publicitaria por parte de grupos como FECOPT, Marviva y Pretoma, de una activista por el medio ambiente, y otros, que de pesca, pescadores y pesquerías no saben nada, han tratado de confundir a la opinión pública nacional, al manifestar en todos los medios que fue un gran acierto la destitución de Álvaro Moreno como vicepresidente del Incopesca, a pesar de que ese cargo no existe, como se aclaró supra.

El principio de legalidad y la Ley decidirá, finalmente, si me tengo que ir como director de la Junta Directiva del Incopesca donde represento a todos los pescadores de la provincia de Puntarenas (incluidos semiindustriales, artesanales, turísticos y deportivos) ya que no me plegaré ante las presiones que han hecho los falsos ambientalistas, a quienes definitivamente mi gestión estorba, tanto por ser el legítimo y legitimado representante de los pescadores, como por ser un abogado litigante y conocedor de la materia pesquera mejor que ellos.

No puede haber nunca un conflicto de intereses o falta al deber de probidad si como directivo del Incopesca no tengo prohibición para el ejercicio liberal de mi profesión como penalista, defiendo a quienes la misma ley me autorizó proteger y representar. Tampoco se puede decir que mis actuaciones son contrarias al interés del Incopesca si la misma Junta Directiva, después de anunciarse mi destitución, me brinda un voto de apoyo y acuerda que siga como representante de la sociedad civil, coordinando la Comisión Nacional de Pesca Turística y Deportiva.

PUBLICIDAD

He defendido a los pescadores y lo seguiré haciendo desde cualquier trinchera, porque, a mucho orgullo, también soy pescador desde que era niño, y no me he autonombrado su defensor, sino que ellos me escogieron a mí para que lo hiciera.

Da pena ver cómo algunos políticos diputados salen a la luz pública a repetir como loritos las ideas descabelladas que extremistas les meten en sus cabezas, sin importar las consecuencias y repercusiones sociales que ello significa. Lamentablemente, el que no sabe es como el que no ve.

Hay muchos que en la agenda azul únicamente ven una chequera extranjera llena de verdes, pero que no conocen siquiera una casa de un pescador, que nunca le han comprado un diario de comida en tiempos de crisis, sencillamente lo utilizan propagandística y políticamente, para llevar agua a sus propios molinos.

Yo quisiera saber si es cierto que el donante de FECOPT tiene algún problema ambiental en la península de Osa por la destrucción de manglares y por qué no se le han levantado cargos penales, si es cierto, que Marviva recibió $12 millones de dólares para atender necesidades de los pescadores artesanales del golfo de Nicoya y que solamente destinaran $300.000 para ellos; si es cierto que Randall Arauz y Pretoma, debiéndole más de ¢93 millones a la CCSS, un alto funcionario del Minaet le extendió permisos de investigación y un pasaporte científico. Lo cierto del caso es que la agenda azul mueve muchos millones dólares para unos pocos, para los lobos con piel de oveja, para los tiburones ambientalistas hambrientos de dólares y, por supuesto, para algunos políticos y sus parientes, pero no para los pescadores. Espero que esto no sea producto de la ignorancia y no la punta del iceberg de una “trocha azul”.

Álvaro Enrique Moreno Gómez Representante del sector pesquero Puntarenas, directivo de Incopesca.

  • Comparta este artículo
Opinión

¿Qué hay detrás de la agenda azul?

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota