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Los desafíos de Argentina

Actualizado el 24 de abril de 2016 a las 12:00 am

Con la elección de Macri, los argentinos votaron a favor de un cambio en la política económica

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En abril del 2016, el grupo Comité Latinoamericano de Asuntos Financieros presentó la declaración “Hacia una mayor apertura de mercados: los desafíos de Argentina”.

Con la elección de Mauricio Macri, en diciembre pasado, los argentinos votaron a favor de iniciar un cambio sustancial en la política económica. El camino al cambio está lleno de retos en el diseño de las políticas y en los riesgos de implementación.

El nuevo gobierno heredó una compleja serie de desequilibrios económicos:

1. Déficits fiscales récords por el orden del 8% del producto interno bruto (PIB) y un nivel sin precedentes del gasto público en general (a escala federal, provincial y municipal) de alrededor del 50% del PIB en el 2015, que duplica los niveles observados a principios de la década del 2000.

2. La reestructuración de la deuda llevada a cabo en el 2005 dio lugar a una serie de demandas perdidas por Argentina en tribunales de Estados Unidos, aislando al país de los mercados internacionales de capital. El gobierno optó por la financiación monetaria alimentando la inflación.

3. El agotamiento de las reservas internacionales llevó al gobierno anterior a imponer controles de divisas y de capital draconianos, lo que generó un tipo de cambio paralelo del 50% al 70% mayor que la tasa de cambio oficial. Las restricciones de cambio no tuvieron éxito en detener el drenaje de reservas.

4. A pesar de una tasa de inflación por el orden del 25% y el 40% anual entre el 2008 y el 2015, el gobierno mantuvo los precios de los servicios públicos casi congelados en términos nominales, y generó una seria falta de inversión en la infraestructura necesaria. Por otra parte, mediante la compensación de las pérdidas de explotación con subsidios directos, el gobierno añadió un 4% del valor del PIB de déficit anual de las finanzas públicas. Mientras, la calidad de la prestación de los servicios públicos se deterioró gravemente.

El ajuste de Argentina se llevará a cabo haciendo frente a vientos en contra importantes desde el resto del mundo.

Es probable que las tasas de interés real mundial permanezcan bajas, pero con tendencia a aumentar. No se espera una fuerte recuperación de los flujos de capital hacia los mercados emergentes en general y el acceso de Argentina a los mercados de capitales es incierto y depende del éxito de sus políticas de ajuste y el retorno a un crecimiento sostenible.

Los precios de las materias primas, y en particular el de los productos agrícolas, han caído bruscamente y se espera que se mantengan deprimidos. Por ejemplo, el precio mundial de soja se ha reducido en casi un 50 por ciento desde su nivel máximo en el 2012.

El débil crecimiento del comercio mundial y la crisis en Brasil indican que la demanda externa será limitada. Brasil, el mayor socio comercial de Argentina, está sufriendo su peor recesión en décadas. La mayor parte de las exportaciones argentinas a Brasil son productos manufacturados mientras que las exportaciones a otros mercados son principalmente materias primas.

Las primeras decisiones. La nueva administración puso en funcionamiento políticas en varios ámbitos cruciales en los primeros 100 días e implícitamente reveló una secuencia de reformas que reconoce las limitaciones que plantea el entorno, específicamente, su participación minoritaria en el Congreso.

Al principio, la actual administración se movió rápidamente para eliminar las restricciones más duras de divisas y procedió de manera efectiva a unificar este mercado. La unificación del tipo de cambio, que implicó una depreciación de alrededor del 40% de la tasa de cambio oficial, parece haber tenido un efecto limitado en el nivel de precios.

Además, el presidente eliminó todos los impuestos a la exportación a excepción de la soja. En este último caso, la eliminación del impuesto a la exportación del 35% se llevará a cabo con una reducción de 5 puntos porcentuales al año a partir del 2016.

Estas reducciones de impuestos se estima pueden agregar un 1,3% del PIB para el déficit fiscal del 2016.

Por otra parte, se adoptaron medidas en la dirección de ajustar varios precios regulados para eliminar las distorsiones y reanudar las inversiones en infraestructuras. Los precios regulados de la energía, el transporte público, el agua, el gas y el petróleo se han incrementado drásticamente, con la reducción en los subsidios del Gobierno.

Por último, el gobierno buscó rápidamente resolver la situación generada por las demandas perdidas por Argentina en tribunales de Estados Unidos. Se alcanzó un acuerdo con la mayoría de los holdouts , y el gobierno obtuvo un éxito político importante en el Congreso, con la derogación de dos leyes que impedían la aplicación de dichos acuerdos. La resolución es considerada como fundamental para que la economía argentina pueda recuperar el acceso a los mercados internacionales de capital.

Igualmente, Argentina trabaja para restaurar la credibilidad de sus estadísticas, en particular, el nivel de precios y el PIB. El gobierno ya anunció su intención de centrar el papel del Banco Central en la reducción gradual de la inflación.

El Gobierno ha enfatizado que la reducción del déficit público y la inflación será gradual. Los ajustes de los precios administrados y la unificación del tipo de cambio han dado lugar a una tasa de inflación mensual de alrededor del 4% en el primer trimestre del 2016.

Retos y recomendaciones. El éxito de la estrategia de reforma de Argentina requiere la construcción de una fuerte credibilidad en el marco de la política de seguir adelante. A este respecto, medidas adoptadas hasta ahora por el gobierno para restaurar la capacidad institucional, como la reconstrucción de una Oficina Nacional de Estadísticas Transparentes, la resolución de los holdouts y de quitar graves distorsiones, tales como los ajustes en los precios administrados, son pasos correctos.

Sin embargo, y reconociendo que estas reformas toman tiempo para alcanzar la credibilidad necesaria, que contribuya a impulsar la inversión, el gobierno tiene que ir más allá de los ajustes de precios y desarrollar nuevos marcos regulatorios modernos y estables para los servicios públicos y la infraestructura de transporte. La modernización de los marcos de regulación es fundamental con el fin de mejorar las condiciones de financiación y de inversión en estos sectores.

Para reducir el déficit presupuestario y la financiación monetaria, se requiere un plan bien elaborado y claramente anunciado que sea consistente con una reducción de la inflación y con la financiación externa. La importancia de la credibilidad es crucial, ya que la calidad de las instituciones de Argentina se deterioró significativamente en la última década.

La estrategia para restablecer la credibilidad no solo requiere de un marco macro coherente, sino también una estrategia para impulsar la actividad económica y el empleo.

El Comité Latinoamericano de Asuntos Financieros considera que, además de crecimiento de la promoción de medidas estructurales que producen resultados a mediano plazo y que sean políticamente difíciles de poner en práctica (por ejemplo, la promoción de una integración internacional más dinámica, el fortalecimiento de los derechos de propiedad, las instituciones y la gobernabilidad, la reducción de la presión fiscal sobre el rendimiento del capital y la inversión), el gobierno debe dar prioridad a la atracción de inversiones para hacer frente a la severa descapitalización de los servicios públicos y la falta de una infraestructura de transporte adecuada.

Esta estrategia tendría tres ventajas: generaría un impulso inmediato a la demanda, crearía la capacidad de producción futura y mejoraría la productividad; además, crearía la demanda de mano de obra poco calificada con efectos positivos en el ingreso y distribución.

Por lo pronto, con las medidas establecidas, el gobierno espera retomar la senda del crecimiento que le permita mejorar el bienestar de sus ciudadanos, esta vez de forma sostenible.

La autora es profesora catedrática en laEscuela de Negocios de Harvard.

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