Los derechos culturales se deben proteger porque la cultura es un bien público

 29 abril, 2014

El pasado 17 de diciembre se dio un paso de vital importancia en la historia de Costa Rica con la aprobación de la Política Nacional de Derechos Culturales (PNDC), como política de Estado que viene a suplir una deuda con los múltiples grupos sociales, instituciones y personas que la venían promoviendo desde hace varias décadas. Este constituye uno de los dos instrumentos cuya construcción ha facilitado el Ministerio de Cultura y Juventud durante la presente Administración. El otro instrumento es el proyecto de Ley General de Derechos Culturales (LGDC) que ya ha sido presentado por el Poder Ejecutivo a la Asamblea Legislativa para que inicie su análisis en la comisión encargada de dictaminarlo.

Diálogo. Ambos instrumentos fueron construidos durante un intenso proceso de diálogo, en el que participaron más de 3.000 personas en las diferentes regiones del territorio nacional: hombres y mujeres, adultos, jóvenes y adultos mayores, de diferentes sectores, grupos, instituciones, empresas y organizaciones sociales. Del proceso realizado se desprendió la eminente necesidad de promover en el país el ejercicio de los derechos humanos culturales, con la clara perspectiva de que el Estado tiene el deber de garantizarlos.

La PNDC y su Plan de Acción son el marco político para orientar en los próximos diez años la elaboración de planes de trabajo, mediante objetivos estratégicos, metas, instituciones responsables, indicadores y presupuestos asigna-dos, para que las personas, grupos y comunidades ejerzan sus derechos culturales. Por su parte, la LGDC es el marco jurídico que establece los mecanismos de garantía para proteger y promover estos derechos, que le asigna potestades y obligaciones al Estado y que le confiere derechos y responsabilidades a la sociedad, frente a los procesos creativos y el reconocimiento del aporte de la cultura al desarrollo integral del país.

Los derechos humanos culturales se han venido delimitando en diversos convenios internacionales ratificados por Costa Rica. Algunos de estos derechos son: protección de la diversidad cultural, libertad de expresión cultural, derecho a la información y comunicación, protección en casos de discriminación o exclusión, protección de los intereses morales y materiales de personas productoras o creadoras, estímulo para la actividad creativa, salvaguardia del patrimonio cultural, libre participación, acceso y contribución efectiva a la vida cultural, y disfrutar de una relación armónica con la naturaleza.

Los derechos culturales se deben proteger y promover porque la cultura es un bien público que atañe a toda la comunidad humana, portadora de identidades, valores y significados. Es factor de cohesión social y tiene un papel medular en la vida de las poblaciones. Constituye la base de los procesos creativos y permite imaginar, difundir ideas, conocimientos y aprendizajes. Tiene el potencial como dinamizadora de procesos de desarrollo humano, social y económico. Para llevar la tarea a la práctica a nivel local, regional y nacional, se proponen cinco ejes estratégicos: participación efectiva y disfrute de los derechos culturales en la diversidad; dinamización económica de la cultura; protección y gestión del patrimonio cultural, material e inmaterial; fortalecimiento institucional para la promoción y la protección de los derechos culturales, y derechos culturales de los pueblos indígenas.

La PNDC y la LGDC se basan en los principios de no discriminación, igualdad, equidad, diversidad cultural, corresponsabilidad social y participación, así como también en los enfoques de derechos culturales, sensibilidad cultural (respeta las características específicas de cada población), etario y generacional (reconoce diferentes necesidades de acuerdo a la edad), articulación (coordinación entre los diferentes sectores), transversalidad (la cultura como eje transversal del desarrollo), interculturalidad (intercambio respetuoso entre culturas) y género (equidad e igualdad entre mujeres y hombres).

El Sistema Nacional de Protección y Promoción de Derechos Culturales es la instancia de participación a nivel nacional, sectorial, intersectorial y regional, donde interactúan las instituciones públicas, el sector privado, la academia, las redes y organizaciones sociales, para la toma de decisiones, formulación de políticas, planificación, ejecución, seguimiento y fiscalización ciudadana, con el fin de alcanzar los objetivos propuestos.

Participación equitativa. Con la puesta en marcha de la PNDC y con la próxima aprobación de la LGDC, Costa Rica tendrá la posibilidad de llegar a ser un país que facilita la participación equitativa de la diversidad de poblaciones en la vida cultural; que promueve la interculturalidad en un entorno de paz y en armonía con la naturaleza; que estimula la creación, investigación, información, gestión, producción, comunicación y disfrute de la diversidad de expresiones culturales; que protege y gestiona la riqueza inherente al patrimonio cultural; que afirma el papel de la cultura como dinamizadora del desarrollo humano, social y económico, y que promueve la cultura como agente para la resolución de conflictos sociales y como fuente inagotable de creatividad en los procesos de transformación positiva de la sociedad.