Opinión

El derecho a las huelgas hospitalarias

Actualizado el 31 de diciembre de 2013 a las 11:50 pm

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El derecho a las huelgas hospitalarias

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El derecho de huelga es un punto polémico. Su naturaleza está tipificada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cuerpo especializado de las Naciones Unidas en materia laboral.

La OIT se caracteriza porque sus órganos están integrados de modo tripartito, con representación de los Estados, empleadores y trabajadores. Puede considerarse una entidad objetiva e imparcial. Este órgano, que tiene como una de sus más importantes funciones emitir legislación mediante convenios internacionales, no ha aprobado ninguno de estos instrumentos para regular la huelga. De hecho, no existe un convenio sobre la huelga, como sí ocurre con la libertad sindical y la negociación colectiva.

Son algunos órganos de la OIT, por intermedio de sus resoluciones, o recomendaciones, los que han venido esbozando lo que se podría conocer como la doctrina o jurisprudencia administrativa internacional sobre la huelga. Dos órganos de control en la aplicación de las normas de la OIT, el Comité de Libertad Sindical y la Comisión de Expertos en la Aplicación de Convenios y Recomendaciones, han reconocido el derecho de huelga como un derecho fundamental de los trabajadores y de sus organizaciones. También, han delimitado el ámbito en que debe enmarcarse su ejercicio pues no hay derechos laborales absolutos.

Estos han elaborado un cuerpo de principios sobre el derecho de huelga. Según el Comité de Libertad Sindical, el derecho de huelga debe ser ampliamente reconocido y solamente puede ser objeto de restricciones en los servicios esenciales; es decir, aquellos servicios, públicos o privados, cuya interrupción podría poner en peligro la vida, la seguridad o la salud de la persona en toda o en parte de la población.

Según este comité, pueden ser considerados servicios esenciales: 1. El sector hospitalario. 2. Los servicios de electricidad. 3. Los servicios de abastecimiento de agua. 4. Los servicios telefónicos y 5. El control del tráfico aéreo. Se desprende de lo anterior que los órganos de la OIT no hacen diferencia entre servicios públicos y servicios privados y, más bien, centran su atención en los servicios esenciales, que pueden prestarse, tanto por entidades públicas como privadas.

El otrora Sumo Pontífice y futuro santo, Juan Pablo II, en su encíclica Sobre el trabajo humano , proclamó que los trabajadores se sirven del “método de la ‘huelga’; es decir, del bloqueo del trabajo como una especie de ultimátum dirigido a los órganos competentes y, sobre todo, a los empresarios. Este es un método reconocido por la doctrina social católica como legítimo en las debidas condiciones y en los justos límites”.

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Huelga en hospitales. En el caso concreto de la huelga hospitalaria del lunes 11 de noviembre, el bloqueo de las labores debió dirigirse a los órganos competentes. Es decir, hacia las autoridades gubernamentales y, sobre todo, a la jerarquía de la CCSS, no contra los enfermos, pacientes y el resto de los asegurados. La huelga de los funcionarios de la CCSS fue radicalmente injusta e ilegítima porque lesionó y causó daños y perjuicios a la salud de los asegurados, en especial la de los más necesitados pues requerían una intervención quirúrgica.

¿Qué ocurrió en las recientes huelgas de la Caja? En el hospital Calderón Guardia, los servicios de laboratorio clínico y rayos X fueron los más afectados. En los hospitales México y de Heredia se cancelaron casi el 30% de las cirugías previstas. En el de Heredia, se interrumpieron 90 intervenciones quirúrgicas y el 10% de las citas fueron canceladas. En el México, el 10% de la consulta externa se interrumpió. Se informó que, en total, se perdieron 5.717 citas médicas en los hospitales de la Caja.

Los dirigentes sindicales afirman que la pérdida de las citas no afectará a los asegurados. Esta es una falsedad, porque, en efecto, al día siguiente, se reprograman, pero se otorgan para el 2014 o el 2015, en el mejor de los casos. Por cuanto se sabe que los plazos de espera en las citas médicas y para las cirugías, es hasta de varios años y es razonable suponer que muchos pacientes morirán antes de ser atendidos por médicos especialistas.

¿Qué podrían hacer los empleados de la CCSS cuando sus derechos fueran quebrantados? En general, los funcionarios de los hospitales y de los centros de salud deberían adoptar medidas reivindicativas, con imaginación y creatividad, que no perjudiquen, ni vulneren derechos o intereses de las personas que se encuentran en condiciones precarias y enfermedad y que, por ello, requieren la ayuda solidaria del prójimo. De esta forma, pueden obtener la compresión y el respaldo de la población.

Un despropósito. En una sociedad, como la costarricense, que se precia de practicar el amor al prójimo, como a uno mismo, una huelga que lesiona a enfermos y personas que necesitan medicinas, un diagnóstico, un examen médico, o una operación, es simple y sencillamente un despropósito.

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El artículo 74 de la Constitución Política estipula que los derechos y las garantías sociales deben procurar una política permanente de solidaridad nacional, principio que, abiertamente, quebrantaron un grupo de funcionarios huelguistas, de la institución más querida de los costarricenses.

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