1 septiembre

En la nota publicada el miércoles 30 de agosto, “BID advirtió riesgos geológicos en planta Reventazón que hoy presenta filtraciones”, incorrectamente La Nación se basa en un informe del 2016 sobre un caso relacionado con una finca privada, ubicada a 9 kilómetros del vertedero, que no tiene relación con las obras de la planta.

Tampoco ese informe corresponde a la condición geológica imprevisible que se presentó en la zona del vertedero, la cual motivó un plan de intervención por parte del ICE que dio pie a la nota publicada por el periódico.

La realidad es que ese informe fue elaborado por el Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación (MICI) –y no por la Administración del BID como asegura la nota periodística– ante una denuncia interpuesta contra el ICE en setiembre del 2016. Para esa fecha, ya la planta había sido construida, de manera que tampoco se trataba de una advertencia sino de una descripción de las condiciones geológicas de ese sitio.

La Nación publicó “(…) el MICI indicó que la represa se levantó en una zona de muy alto riesgo de deslizamientos y con movimientos de masa activos (…).”.

Esta información no es correcta porque en realidad, el texto en referencia (página 16) lo que afirma es lo siguiente: “(…) la ladera que sostiene la Laguna Lancaster se encuentra en una zona de muy alto riesgo de deslizamientos y con movimientos de masa activos”.

O sea, el estudio se refería a la represa cuando en realidad correspondía a las laderas de la Laguna Lancaster, ubicada a 9 kilómetros del vertedero.

Otra imprecisión. Además, La Nación afirma que la Política de Gestión de Riesgos de Desastres del BID fue activada de manera específica para Reventazón.

Esa disposición general es inherente a los préstamos financiados por este organismo, condiciones que el ICE cumplió a cabalidad y que le permitieron ser sujeto de crédito de la banca multilateral de desarrollo.

Aprovecho para aclarar al lector de La Nación que la Planta Hidroeléctrica Reventazón opera con normalidad. La presa, el vertedero y demás obras que la conforman no presentan daños estructurales que comprometan su funcionamiento o la seguridad de las comunidades.

La situación presentada en la zona del vertedero era imprevisible como lo ha señalado el panel de expertos que nos ha acompañado en este proceso, y fue detectada oportunamente gracias al sistema de monitoreo permanente. Ante la imprevisibilidad del hecho, el ICE presentó el reclamo ante el Instituto Nacional de Seguros (INS).

Como informamos públicamente, hemos iniciado un plan de intervención para el reforzamiento de la zona del Vertedero de Excedencias.

Finalmente, conviene señalar que el informe utilizado por La Nación en la nota en referencia corresponde a un caso que fue cerrado por el propio Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual instruyó al MICI no proceder con la denuncia.

Luis Pacheco Morgan

Gerente de Electricidad del ICE