3 septiembre, 2016

El editorial de La Nación del pasado 26 de agosto da a conocer a la opinión pública los acuerdos más importantes a que se llegó dentro de la comisión convocada por el Colegio de Médicos y Cirujanos para resolver la falta de cobertura de médicos especialistas en algunos centros hospitalarios de la Caja Costarricense de Seguro Social.

En términos generales, la posición del editorialista es que las propuestas de reclutar a médicos pensionados, contratar a otros por servicios profesionales, ampliar los horarios a los profesionales de planta en los hospitales y atraer a médicos que no laboran para la institución favorece a los médicos ya inscritos como especialistas y entorpece la posibilidad a los médicos más jóvenes de acceder a una especialidad.

Nada más alejado de la realidad. Dentro la comisión se analizaron dos momentos: las soluciones a necesidades inmediatas, que deben resolverse en los siguientes meses dando cobertura a los hospitales que tienen déficit en alguna especialidad y utilizando mano de obra nacional ya inscrita, mediante contrataciones a corto plazo. Y luego soluciones a mediano plazo, que deben ser implementadas a partir del año siguiente, que implica que la Caja aumente las plazas de residencias para que más médicos jóvenes puedan especializarse en nuestro país o en el extranjero y con ello resolver de una vez por todas la crisis que ha generado en la cobertura de medicina especializada. Todas las partes dentro de la comisión asumimos un compromiso en aras de resolver el problema que afecta a nuestros pacientes.

El gremio médico nunca se ha opuesto a la creación del segundo turno y, de hecho, no tendría la posibilidad de hacerlo. La imposibilidad de abrir un segundo turno en la contratación de los médicos especialistas se debe, exclusivamente, a que la Caja no cuenta con el número suficiente de médicos que cubran todos los servicios especializados.

La apertura de un segundo turno no solo debe contar con el número de especialistas suficientes, sino dotar a los hospitales durante esa jornada de todas las condiciones necesarias para garantizar un servicio adecuado para la protección de la salud y la vida de los pacientes.

Decir que la no apertura de un segundo turno es decisión de los médicos es ocultar la verdad a la opinión pública, aunque se quiera sustentar esta opinión en el criterio de un exdirectivo de la misma institución.

No es cierto ni justo que La Nación insista en atribuir al gremio médico la responsabilidad en las políticas inadecuadas en la formación de especialistas. El editorialista desconoce la realidad. No les compete a los médicos determinar el número de plazas de residencias médicas por contratar cada año. Eso es una responsabilidad exclusiva de las autoridades superiores de la Caja, que debe suplir de las plazas suficientes a la universidad formadora. No sabemos con qué afán La Nación sigue exonerando a los exdirectivos de la Caja, cuando ellos son los únicos que tenían la posibilidad de resolver esa situación y no lo hicieron.

Si se revisaran los mismos archivos de La Nación, se puede constatar que tanto el Colegio de Médicos como algunos sindicatos médicos, desde hace más de veinte años, vienen denunciando públicamente que las políticas inadecuadas en la formación de especialistas agudizarían la crisis en la cobertura de servicios médicos especializados.

Dentro de la comisión, todas las partes. incluido el Ministerio de Salud, entendimos que había que tomar acciones paliativas inmediatas para resolver la crisis actual y que lo mejor era recurrir a la mano de obra nacional disponible.

La propuesta de la Caja de traer médicos extranjeros ha respondido en el pasado a intereses no muy claros, que se derivaron de compromisos políticos, o bien, propiciaron el enriquecimiento de algunas empresas privadas. Nuestro colegio ha sido claro: si a los médicos nacionales les exigimos demostrar su idoneidad cursando una residencia médica de varios años, sea en los hospitales nacionales o en el extranjero con equiparación mediante los exámenes pertinentes, mal haríamos si no les pedimos a los extranjeros al menos los mismos requisitos, esto con el fin de cumplir con la obligación que nos impone la ley en solo permitir el ejercicio de la medicina en Costa Rica a quien demuestre su idoneidad.

La única propuesta de la Caja en traer médicos extranjeros no resuelve el problema de fondo y más bien puede disminuir el acceso a los médicos jóvenes nacionales a una especialidad. Lo extraño es que esa posición no es criticada en el editorial.

Alexis Castillo Gutiérrez

Presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica