Opinión

Una cuenca binacional exige esfuerzos bilaterales

Actualizado el 15 de marzo de 2013 a las 12:00 am

En medio de un conflicto diplomático, la academia puede jugar un papel fundamental

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Los intentos por trabajar conjuntamente en una cuenca binacional, como la del río San Juan, datan de años atrás. En 1996 se realiza conjuntamente entre los Ministerios de Ambiente de Costa Rica y Nicaragua el proyecto “Manejo Ambiental y Desarrollo Sostenible de la Cuenca del Río San Juan”. Entre los resultados de este proyecto se obtuvo el “Diagnóstico Integral de la Cuenca del Río San Juan” y los “Lineamientos del Plan de Acción y el Estudio de Alternativas Red de Monitoreo de la Calidad del Agua en la Cuenca del Río San Juan”.

En 1997, apoyados por la Organización Panamericana de la Salud, el entonces Programa de Plaguicidas, actualmente Instituto Regional en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional (UNA) en conjunto con el Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos (CIRA) de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), como funcionaria en ese momento de la UNA, logramos unir esfuerzos para llevar a cabo una campaña de monitoreo de aguas y de organismos acuáticos en diversos puntos de muestreo en la cuenca del río San Juan, incluyendo los principales afluentes tanto de Nicaragua como de Costa Rica.

Se logró instalar para ese momento, un laboratorio conjunto en el Castillo, Nicaragua, como parte del “Estudio Binacional de Contaminación por Plaguicidas en el Río San Juan”. Para esa ocasión se determinó que la calidad del agua de esta cuenca estaba en buen estado, pero habían indicios de que tanto el lago de Nicaragua como el río Sarapiquí estaba dando un aporte significativo de materia orgánica e inorgánica. Para ese momento, se identificaron residuos de ciertos plaguicidas en el agua como en los sedimentos de dos de los puntos de muestreo en la parte baja de la cuenca del río San Juan, entre estos Clorotalonil, Cadusafós y Clorpirifós, esto a pesar de haberse realizado un único muestreo. Estos tres productos estaban siendo utilizados en el cultivo de banano, un cultivo intensivo ubicado en la zona del Caribe y aguas arriba del río Sarapiquí.

Posteriormente elaboramos de forma conjunta con el Dr. Salvador Montenegro, director del CIRA, un proyecto que fue sometido a la Unión Europea, que lamentablemente no fue financiado. Ambas experiencias nos permitieron darnos cuenta que más allá del interés de los administradores temporales de los Estados (léase los Gobiernos), a los profesionales comprometidos con el ambiente nos es posible trabajar conjuntamente para el logro de objetivos comunes más allá de las demarcaciones fronterizas.

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Recientemente, con el conflicto de isla Calero, volví a contactar al Dr. Montenegro, con el fin de promover la conformación de un equipo de profesionales en el que participarían de nuevo la UNAN y la UCR para que de forma conjunta pudiéramos evaluar el impacto ambiental de la intervención en esa franja en disputa. A pesar de varios esfuerzos de comunicación con él, no fue posible concretar ningún trabajo en conjunto.

Me alegra mucho que el Dr. Montenegro haya escrito recientemente su artículo “La contaminación del Colorado desde el río San Juan” (La Nación, 05 de marzo), porque abre una ventana de oportunidad para tomarle la palabra y que también los Gobiernos de ambos países y los organismos de cooperación puedan, ahora sí, decirle al mundo que en medio de un conflicto diplomático la academia puede jugar un papel fundamental en busca de la calidad ambiental de los espacios transfronterizos, en donde trascendamos hacia una gestión integrada de la cuenca binacional, que implica pensar en aspectos de carácter socioproductivo, sanitario, ambiental, de calidad de vida de la población y por supuesto de fomento de prácticas culturales de sana convivencia entre los Gobiernos y los pueblos. Invito al Dr. Montenegro del CIRA, para que promovamos ese esfuerzo de trabajo binacional.

Yamileth Astorga Espeleta. Profesora asociada, Escuela de Tecnologías en Salud, Universidad de Costa Rica

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