Opinión

El cofre del tesoro de la UTN

Actualizado el 21 de septiembre de 2013 a las 12:00 am

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Mañana y tarde, llueve o truene, el campus de la sede central de la Universidad Técnica Nacional (UTN) es recorrido por unas mariposas celestes. Son los adultos mayores del Programa Ágape: casi sesenta estudiantes que aportan sabiduría, veteranía, humor, ganas de vivir y de agitar la vida.

Los cursos que la UTN les brinda, casi gratuitamente pues pagan una matrícula simbólica de mil colones, están divididos en cuatro áreas: Salud integral, con cursos como Caminata recreativa, Gimnasia, Técnicas de relajación; Manualidades con material reciclable, con ofertas como Bisutería, Pintura al óleo y Pintura en tela; Educativa, que ofrece Manejo de mariposas, Inglés adulto mayor y Herramientas computacionales; y Cultural, con propuestas como Teatro, Taller de literatura y Musicoterapia; entre otros, obteniendo un equilibrio entre cuerpo y mente, entre respeto por su individualidad y atención a sus necesidades de integración social, entre su tremenda curiosidad y su enorme experiencia.

El Programa pertenece a la Dirección de Extensión y Acción Social, pero estas direcciones ocultan los nombres que con mucho esfuerzo y compromiso hacen realidad este sueño: Marco Tulio López Durán, Director de Extensión y Acción Social,y Martha Elena Rodríguez Villalobos,Coordinadora de Acción Social.

El Programa Ágape les dice a los adultos mayores que no están al final de nada, sino a medio camino de aprender, de ejercitar cuerpo y mente, de socializar, no quedarse en casa a veces haciendo nada o solitarios, en fin, de vivir. Este programa es el abrazo de la UTN a quienes nos dieron todo y merecen todo. Les imparto el Taller de Literatura, y les digo, enseñan más de lo que aprenden, son botellitas transparentes de sabiduría que dejan caer perlas sin darse cuenta. En la UTN aprenden a bailar y a pintar, a escribir y a actuar en un escenario, a conocer el mundo de las mariposas y como su metamorfosis, pasan de la oruga de la soledad y la inactividad, a la crisálida del compañerismo, de los paseos, de la convivencia, de hacer amigos y de reinsertarse en la vida activa, en sus sorpresas, en sus retos.

Estos adultos mayores son el oro de la UTN, brillan con sus camisetas celestes como adolescentes inquietos de aula en aula, de módulo en módulo, en los jardines, en la soda, en los pasillos. Hay un intercambio de experiencias con los jóvenes, con los profesores y entre ellos mismos. El programa promueve su envejecimiento activo, su desarrollo personal, para continuar creciendo y mejorar su calidad de vida. No se enreda en formalidades, no requiere ser bachiller, y usa la educación como herramienta para el intercambio generacional y para sacar a los adultos mayores de la inactividad y darles escenarios de vida para aprender y compartir.

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La integración social de estos adultos es uno de los objetivos, porque no se consideran un segmento, ni un fragmento de la sociedad, sino un activo para cuidar y hacer crecer. Y ellos se sienten parte importante de sus familias, de la Universidad y de la sociedad. De las acepciones de la palabra, me quedo con que Ágape viene del griego, y describe un amorincondicional y reflexivo, que considera sólo el bien del ser amado, sin esperar nada a cambio. Eso es lo que hace la UTN y lo que debería hacer la sociedad con nuestros veteranos. Chinearlos. Es que eso son, los chineados de la casa.

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