12 septiembre, 2015

En los últimos días, La Nación ha publicado varios artículos donde habla de un estancamiento de la inversión en infraestructura en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), pero, más bien, y en honor a la verdad, en los últimos años la institución ha experimentado un crecimiento.

De acuerdo con datos institucionales, se prevé que para el 2015, esa participación porcentual alcance el 4,7% en relación con el gasto del seguro de salud que en términos absolutos significa una inversión de ¢87.669 millones.

Según la información institucional, mientras en el 2011 la inversión fue de un 2,1% (¢26.968,8 millones) en el 2015 se estima que crecerá en más de tres puntos porcentuales, a pesar de la situación económica mundial, nacional e institucional.

Afortunadamente, la Junta Directiva de la CCSS definió en la sesión 8.572 llevada a cabo en abril del 2012, un parámetro que establece la asignación al menos de un 2% de las contribuciones sociales para las inversiones en equipo, tecnología e infraestructura, y tenemos que celebrar que, gracias a todas las acciones de optimización de recursos que se han tomado para frenar los disparadores del gasto, desde el 2011 ese rubro ha sido mayor.

Tras esa decisión, la institución construyó nuevos quirófanos en los hospitales San Juan de Dios, Nacional de Niños, Carlos Luis Valverde Vega de San Ramón y las área de salud de Parrita y Mora Palmichal, las sedes de los Ebáis de Santa Gertrudis de Grecia, de La Lucha y de La Mona en Golfito. Está en proceso de construcción el área de salud de Barva, para mencionar algunas de las obras que hemos remozado.

Hemos fortalecido los centros hospitalarios con tecnología de punta con la adquisición de tomógrafos, máquinas para anestesia, ventiladores mecánicos y angiógrafos entre otros. Precisamente, el tomógrafo del hospital Fernando Escalante Pradilla, de Pérez Zeledón, recientemente empezó a funcionar y se alista la compra de nuevos equipos para los hospitales de Cartago, Limón, San Carlos y Monseñor Sanabria de Puntarenas.

Si bien es cierto la brecha institucional en infraestructura es muy grande, la CCSS no ha dejado de invertir en ella, en equipamiento alineado con la dotación de recursos humanos más capacitados para ofrecer una atención de calidad y oportunidad como lo estamos haciendo en este momento para reducir los tiempos de espera en procedimientos quirúrgicos de 613 días a 256 días.

Los pasos los estamos dando, pero, desgraciadamente, como lo repito en todas las comunidades, las necesidades en salud son ilimitadas y los recursos son limitados, por eso trabajamos con un portafolio de proyectos mediado por la priorización con base en variables geográficas, epidemiológicas, sociales y demográficas.

La población puede estar segura de que en la CCSS existe un contingente humano que está trabajando para garantizar la calidad y la oportunidad de la atención a fin de mantener los indicadores que Costa Rica puede mostrar al mundo.

María del Rocío Sáenz es presidente ejecutiva de la CCSS.