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El camino para lograr la pesca responsable

Actualizado el 29 de septiembre de 2012 a las 12:00 am

Hacer una realidad el Código de Pesca Responsable debe ser una prioridad

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Costa Rica suscribió en el año 1995 el Código de Pesca Responsable de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como un principio para orientar la gestión de sus recursos pesqueros.

Las Áreas Marinas de Pesca Responsable (AMPR) se presentan como la mejor alternativa para cumplir con dicho protocolo internacional y lograr que el sector pesquero haga una contribución económica, social y ambiental mayor al país.

La Federación Costarricense de Pesca (Fecop) cree en la conservación y manejo sostenible de los recursos marino por su valor económico y por el aporte que los océanos hacen al equilibrio ambiental del planeta y las comunidades costeras.

Hacer una realidad el Código de Pesca Responsable de FAO debe ser una prioridad en la agenda del país. Las áreas marinas de pesca responsable son, sin duda alguna, el mejor camino para alcanzar un manejo pesquero sostenible en el país. Diez razones que detallo a continuación nos permiten llegar a esta conclusión.

Las AMPR son áreas donde se planifica la gestión del recurso pesquero permitiendo distintos tipos de pesca responsable.

Las AMPR responden a una normativa internacional ampliamente aceptada. El decreto 35502-MAG que crea estas áreas es la norma costarricense que mejor recoge el espíritu de la FAO al integrar a la población en el aprovechamiento del recurso pesquero de manera responsable y con enfoque ecosistémico, es decir, tomando en cuenta la interrelación entre los ecosistemas marinos.

Detrás de estas zonas, existe una institucionalidad nacional dedicada a la regulación pesquera llamada Incopesca que es la institución estatal que rige la pesca conforme a la ley 73 84 de creación del instituto y a la ley 8436 de pesca y acuicultura.

Las AMPR tienen suficiente seguridad jurídica gracias a las normas y convenios internacionales que regulan su práctica, gracias al decreto 35502 y a los acuerdos de Incopesca que regulan y fortalecen estas áreas.

Las AMPR obligatoriamente promueven un ordenamiento pesquero participativo ya que se rigen por planes de ordenamiento pesquero, elaborados de manera amplia e inclusiva con los actores y las autoridades.

Sólo en las AMPR existen mecanismos de control y seguimiento debidamente regulados y obligatorios. En el decreto 35502 se constituyen los mecanismos de manejo de estas áreas, como la Comisión de Seguimiento, los comités de vigilancia, el código de ética y el mismo plan de ordenamiento en todo lo cual es vital la participación de los actores comunales.

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El objetivo principal de las AMPR es el aprovechamiento del recurso pesquero, de manera responsable. Se crean con el objetivo de conservar los ecosistemas y el hábitat para la protección de las especies y el aporte a poblaciones humanas, promover la educación, investigación y el ecoturismo. Las áreas marinas de manejo se crean si existe un interés evidente por el aprovechamiento de los recursos marinos, costeros y oceánicos y que tenga una extensión suficiente.

El país ya ha avanzado en la implementación de esta importante regulación. Actualmente funcionan las Áreas Marinas de Pesca Responsable de Tárcoles, y Palito, en el golfo de Nicoya, y el Área Marina de Pesca Responsable del golfo Dulce, la más grande con cerca de 750 km² de extensión, y está en la mesa de la Junta Directiva del Incopesca el Área Marina de Pesca Responsable de San Juanillo, en el cantón de Santa Cruz

Las Áreas Marinas de Pesca Resposable son diferentes, pero no incompatibles con las áreas protegidas del Minaet. Las diferencias estriban en que las primeras son fundamentalmente áreas de pesca, y en segundo lugar, que los planes de manejo, llamados planes operativos pesqueros, son elaborados con las comunidades de pescadores. Las áreas marinas protegidas, regidas por el Minaet, pueden formar parte de las AMPR, como sucede en el golfo Dulce, con el área adyacente al Parque Nacional Piedras Blancas.

Siendo Fecop una federación de pesca responsable en la cual la pesca turística es parte integral, lo natural es apoyar la figura que mejor permita y promueva la actividad. Por lo expuesto, se concluye que las áreas de manejo más afines a la pesca responsable no son las áreas propuestas por el Minaet.

La pesca responsable es un tema que nos atañe a todas las personas, no solo a los que están directamente relacionadas con la extracción de peces y otros productos pesqueros.

Por eso apoyamos la gestión y declaratoria en el país de nuevas áreas marinas de pesca responsable.

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