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Al borde del barranco

Actualizado el 29 de diciembre de 2012 a las 12:00 am

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La economía global todavía se sacude los escombros de la peor crisis financiera en la historia. El crecimiento global cayó casi 3% durante el 2012, y en las economías desarrolladas se espera un crecimiento de tan solo 1,3% en el 2013, comparado con un crecimiento del 1,2% durante este año. Esta expectativa se debe a una contracción de 0,6% en la economía de la región europea durante este año y un crecimiento esperado de tan solo 0,2% durante el 2013 que rigen la tendencia de crecimiento lento.

A pesar de esto, la visión sobre los mercados de capitales es positiva ya que los inversionistas han recuperado la confianza y más dinero está volviendo al mercado.

El 2012 fue un buen año. En un rango de 52 semanas, iniciando el 28 de diciembre del 2011, el S & P 500 pasó de 1.249,64 puntos a 1.465,77 aumentando 12,20%. El NASDAQ, para el mismo periodo, pasó de 2.589,98 puntos a 3.183,95 creciendo 14,04%, y el Dow Jones pasó de 12.101,46 puntos a 13.610,15 progresando 6,70%. Otros indicadores como el Nikkei 225, EURO STOXX 50 y el HK Hang Seng también aumentaron considerablemente en el mismo rango de tiempo.

A pesar de esto, el riesgo persiste y la especulación alrededor del “precipicio fiscal” pone en juego la lenta recuperación económica.

Para tener una idea de cómo se maneja el presupuesto estadounidense solo para el 2011, aproximadamente el 63% del presupuesto del país se utilizaba para pagar programas de seguro social, medicare y medicaid , y subsidios agrícolas. Además de esto, 1/4 de los dólares gastados iban destinados para programas de healthcare con expectativas de aumento en un 33% para los próximos años, lo que ha hecho que la brecha entre los ingresos y gastos aumente, haciendo el déficit poco sostenible. Entonces, ¿qué es este precipicio fiscal? Esto se resume en aproximadamente $600 millardos en reducciones de gastos e incremento de impuestos que comenzarán automáticamente a tener efecto el 1 de enero del 2013, a menos que el Congreso y el presidente Barack Obama lleguen a un acuerdo en cómo reducir el déficit en $1,2 billones de dólares para la próxima década.

La principal pregunta es si realmente John Boehner y Barack Obama van a llegar a un acuerdo. Las posiciones son claras y lo importante es llegar a un punto intermedio para que las consecuencias no pongan la economía en recesión nuevamente. ¿Qué implicaciones tiene esto? No llegar a un acuerdo significa que se harán reducciones drásticas en el gasto doméstico y de defensa, al mismo tiempo que los impuestos subirán mucho para todas las personas, afectando las inversiones y el consumo de un país, cuya economía depende básicamente del gasto de los consumidores, haciendo que la economía estadounidense entre en recesión nuevamente.

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