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La bioinformática y su importancia en Costa Rica

Actualizado el 25 de septiembre de 2012 a las 12:00 am

Nuestro país cuenta con un valioso recurso humano en informática, medicina y biología

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La bioinformática es una ciencia que adquiere, almacena, organiza, procesa, gestiona y distribuye ingentes cantidades de datos e información de carácter biológico mediante equipos y programas muy sofisticados de computación. La bioinformática como disciplina científica maneja más datos e información que cualquier otra área conocida hasta el momento. Está constituida por una dinámica muy compleja de conocimientos provenientes de áreas y sub-áreas de ciencias como la biología, informática, física, química, farmacia, electrónica, bioestadística, matemática, agronomía y medicina.

Dentro de las áreas de atención de la bioinformática están las llamadas biociencias moleculares (biotecnología, biomedicina, bioquímica, biología molecular) y sus derivadas denominadas “OMICS” (derivado del sufijo latino oma que significa “conjunto o masa”) y en donde como ejemplos de “ciencias ómicas” podemos citar entre otras: genómica, proteómica, metabolómica, transcriptómica, epigenómica, metagenómica, nutrigenómica, etc. Estas ciencias se encargan del estudio, relación y generación de datos y anotaciones relacionadas con genes, proteínas, biomoléculas y redes metabólicas con el fin de comprender mejor el funcionamiento y estabilidad de los distintos organismos.

Por tanto, la bioinformática para comprender y estudiar de una mejor forma sus propios trabajos emplea distintas herramientas informáticas, técnicas, métodos, algoritmos y bases de datos especializadas que facilitan el análisis de los diferentes resultados obtenidos vía experimental.

Hoy en día, la biología ha evolucionado hacia una ciencia de información, donde su principal objeto de estudio es la molécula del ADN. Un ejemplo asociado es lectura masiva de la información de los genomas (totalidad de la información genética de los organismos) de las especies mediante secuenciadores automáticos (máquinas de lectura ultrarápidas de nucleótidos del ADN: adenina, timina, citosina y guanina) de nueva generación con el fin de conocer la organización y estructura del código de la vida de las especies.

Por otro lado,en el campo de la salud, y para el estudio de las enfermedades humanas, posee herramientas muy importantes para la toma de decisiones en el diagnóstico, predicción y tratamiento de las mismas desde un punto de vista molecular.

Además, su apoyo es fundamental para el diseño de fármacos en la era de la llamada “medicina personalizada”.

Nuestro país cuenta con un valioso recurso humano muy creativo, innovador y de alta calidad profesional en informática, medicina y biología. Asimismo, el prestigio y efectividad de sus desarrollos informáticos le han permitido ganar importantes indicadores tecnológicos en producción de software en toda la región centroamericana. Recientemente abrió un Máster de Bioinformática (Universidad de Costa Rica), construyó un cluster y una red centroamericana en bioinformática con mucho éxito.

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Por tanto, debemos esperar el proceso de incubación interpuesto para generar resultados de mayor alcance y así poder considerar una potencial fuente de empleo bien remunerado en beneficio de las nuevas generaciones del país.

Proyecto esperanzador. Recientemente, y de forma simultánea, las revistas Nature, Genome Research y Genome Biology publicaron el proyecto ENCODE (Enciclopedia de los Elementos del ADN) coordinado por Ewan Birney del Instituto Europeo de Bioinformática (Hixston, Inglaterra) y en donde partiparon 442 científicos de todo el mundo, y que redefinió el mapa del genoma humano.

Se descubrió mediante secuenciadores automáticos y herramientas bioinformáticas que el 95% del material genético tiene utilidad y que los genes funcionan gracias a la ayuda de un “gran panel de control de interruptores” abarcado por el “ADN basura” (ADN no codificante), abriendo un marco revolucionario para el estudio de las enfermedades en medicina. Como gerente del Instituto Nacional de Bioinformática (INB) en España tuve la oportunidad de ser testigo de este proyecto donde el INB desarrolló herramientas para el proyecto ENCODE como APPRIS, un sistema bioinformático de métodos computacionales que proporcionan valor a las anotaciones del genoma humano.

Es una nueva esperanza para desarrollar nuevas investigaciones y herramientas bioinformáticas al futuro y en general reabrir espacios y oportunidades en todas las ciencias de la vida, y, por supuesto, en nuestro país.

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