Opinión

De la ‘basura’ a la gestión integral de residuos

Actualizado el 23 de agosto de 2014 a las 12:00 am

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De la ‘basura’ a la gestión integral de residuos

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El editorial de La Nación del pasado 7 de agosto, “La basura, un problema que se acumula”, contiene algunas afirmaciones inexactas. Con 22 años de experiencia profesional en el tema, las procedo a aclarar:

1. Todavía se utiliza la palabra “basura”, aunque desde el 2010 la Ley 8839: Ley para la gestión integral de residuos y su reglamento, decreto N.º 37567-S-MINAET-H, define los conceptos, cambia paradigmas, brinda lineamientos y establece responsabilidades de los actores involucrados.

2. Se menciona que la ley “no traslada recursos” a los municipios, pero la Ley General de Salud (1973) y el Código Municipal (1998) estipulan que las municipalidades deben brindar la recolección, transporte, tratamiento y disposición final de residuos a toda la población mediante el cobro eficiente de tarifas que cubran los costos y se actualicen cada año. Existen municipios con deficiencias operativas y administrativas, pero esto no tiene relación con la Ley 8839. La famosa “autonomía municipal” no permite la injerencia en asuntos municipales, pero esto se ignora cuando se desea “recibir recursos”.

3. Se afirma que la mayoría de municipios ya tiene un plan de residuos, pero en realidad solo 39 cuentan con un Plan Municipal de Gestión Integral de Residuos elaborado, aprobado y funcionando. Se asevera que este es un documento de “mero trámite”: si existen funcionarios que piensan así, entonces precisamente ¡ahí está el problema! Más bien este plan cantonal constituye la herramienta básica necesaria para lograr la gestión de residuos con participación ciudadana de todos los sectores: municipalidad, empresas, instituciones, sector educativo y organizaciones comunales.

4. Se generalizan frases como “falta cultura del reciclaje” y “no existen programas de educación ambiental”, desconociendo el gran esfuerzo de grupos, empresas y ONG´s que trabajamos desde hace más de 20 años, cuando el concepto “reciclaje” se situó en la mente de los costarricenses. Se sugiere que “las iniciativas ciudadanas son escasas y aisladas”. La Red de Reciclaje de Costa Rica (Redcicla) nació en el 2005 con 25 afiliados: ahora tiene más de 130 grupos comunitarios, microempresas, industrias y organizaciones que recuperan, comercializan e industrializan papel, cartón, plásticos, vidrio y metales. En el 2013 la Fundación Centro de Productividad Nacional (Ceprona) estimó la recuperación de 146.640 toneladas de materiales, equivalentes al 9% del total de residuos, con beneficios ambientales y beneficiando a más de 2.000 familias en 46 cantones.

5. Se alega que el relleno sanitario es un “modelo costoso e ineficiente”, pero la Organización Panamericana de la Salud (OPS) define que el relleno sanitario es la técnica recomendada en América Latina para la disposición final de residuos. Obviamente se debe alargar su vida útil mediante un plan municipal basado en las 3R: reducir, reutilizar y reciclar. El relleno sanitario siempre se considera la última “R”. Hasta un 85% de materiales orgánicos e inorgánicos pueden ser separados en la fuente de generación, pero algunos pretenden hacernos creer que la “solución mágica” es instalar incineradores para generar energía con residuos. En muchos países se cuestiona técnicamente su viabilidad y tampoco se conoce el precio final del kilowatt-hora: por lo tanto “la medicina es peor que la enfermedad”. Además, en el país ya existen fuentes energéticas más limpias, baratas y abundantes como eólica, térmica y solar.

6. Se insinúa que sufrimos un “letargo” (somnolencia, sopor). Entre 2007 y 2012 la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ) invirtió seis millones de euros en el Programa CYMA, estableciendo el Plan Nacional de Residuos, Política Nacional de Residuos, Ley 8839, planes piloto municipales y una serie de manuales de referencia. Asimismo, Japón, España, Países Bajos, OPS, Unión Europea y otros donantes han contribuido con proyectos, capacitaciones y becas. Hay cantones que trabajan diariamente y “no están dormidos”: Santa Ana, San Rafael, Escazú, Tilarán, Tibás, Alvarado, Curridabat, San Carlos, Jiménez, Aguirre, Desamparados, Poás, Talamanca, Garabito, Nicoya, Santa Cruz, Turrialba y Matina, entre otros.

En síntesis: a) Todo generador debe responsabilizarse de sus residuos, b) Los municipios no pueden eludir sus funciones, c) Alcaldes y concejos municipales deben estudiar la Ley 8839 y su reglamento, d) El público debe informarse sobre la realidad, y e) Es cierto: “Hay mucho por hacer”.

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