Opinión

El antifaz verde

Actualizado el 23 de julio de 2014 a las 12:00 am

Opinión

El antifaz verde

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

En años recientes se ha dado en el país un auge en el interés por los temas ambientales. Esta tendencia es alimentada por la amplia disponibilidad de información sobre fenómenos como el calentamiento global, la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera, la gravedad de incidentes naturales (nevadas, sequías, tornados, huracanes), el derretimiento de los casquetes polares y otras afectaciones causadas por el desarrollo humano.

Debido a la disponibilidad de información y a la relevancia que han tomado estos temas, se ha creado una conciencia –y hasta se podría decir un movimiento– creciente en cada uno de los diferentes componentes de la sociedad (personas, comunidades, empresas, gobierno), que han incorporado a su norte dicha preocupación por proteger y conservar el ambiente.

Sin embargo, tal como lo expone Manfred Max-Neef en sus ideas sobre el desarrollo económico, el ambiente no es un componente más, sino el entorno que lo contiene todo. Por lo tanto, cada una de las acciones que se implementen como parte de la solución a los problemas ambientales debe verse en un contexto mucho más amplio.

No basta solamente con fabricar una botella que al doblarla consume menos espacio en el basurero o que después de utilizada puede ser mezclada con concreto para formar parte de las paredes de una casa, pues, aunque nos pinten de verde la idea, la producción en masa, áltamente contaminante, consumidora de energía y agotadora de los recursos naturales, continúa invariable. Es capitalismo con un antifaz verde.

Salir de las paredes verdes. Ahora bien, siendo el ambiente el entorno en el que todo sucede, es claro notar que un pueblo con un desarrollo humano deficiente, con un desarrollo económico lento y que además no cuenta con el apoyo responsable del Gobierno, no puede sostener un desarrollo ambiental equilibrado.

De ahí la importancia de no solamente hacer énfasis en aquellas ideas o proyectos con sello verde, sino que el interés se debe ampliar a los proyectos de desarrollo socioeconómico, de infraestructura, de educación, pues un pueblo socioeconómicamente sano, con altos porcentajes de acceso a la educación, con disponibilidad de variadas fuentes de información, es un pueblo que puede organizarse y tomar mejores decisiones en cuanto a su propio desarrollo y al uso adecuado de sus recursos.

Los ambientalistas pecamos de desinteresados en temas de política y economía, porque nos encerramos entre paredes verdes a intentar gestionar los recursos naturales excluyendo todos los demás elementos, lo que nos vuelve tan ciegos como el economista que solamente ve números sin tomar en cuenta que la economía sirve a las personas, y no al revés.

Es igual que un gobierno que dispone de recursos para propiciar el desarrollo de una comunidad y finalmente no los ejecuta por inoperancia, burocracia y desinterés, que no implementa soluciones de largo plazo al inminente desabastecimiento de agua apta para consumo humano, que no es capaz de agilizar los mecanismos de gobernación y se enreda en una maraña burocrática, que encuentra sus bases corroídas por graves actos de corrupción, pero que se propone con bombos y platillos ser carbono neutral para el año 2021. Es capitalismo con un antifaz verde.

A modo de conclusión, y para aclarar mis intenciones con mayor puntualidad, es necesario para cada uno de nosotros, los que clamamos por un desarrollo humano justo y equilibrado en todos los sentidos, incluido el ambiental, cuestionarlo todo, que es diferente a entrabarlo; analizarlo todo, no solamente con una lupa verde, sino con un prisma que descompone cada color y lo vuelve a unir como un todo.

Se debe velar por un desarrollo que tome en cuenta cada uno de los vértices del polígono, que genere un entorno centrado y justo, que no degrade un elemento para favorecer a otros, y que, aún siendo una visión utópica, genere capacidad para gestionar el ambiente de la manera más adecuada.

  • Comparta este artículo
Opinión

El antifaz verde

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota