Opinión

Más allá de los marchamos

Actualizado el 28 de marzo de 2013 a las 12:00 am

Aprendimos lo que es la participación ciudadana dentro de la Universidad

Opinión

Más allá de los marchamos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

En la última semana, mucho se ha hablado y criticado de quienes participamos en los pronunciamientos, negociaciones y manifestaciones sobre el tema del marchamo estudiantil de la UCR, ignorando lo que había más allá, qué más implicaba este movimiento, y de lo que en un futuro puede llegar a significar. Antes que nada, es necesario retomar y dejar claro la manera en la que se abordó el tema: como estudiantes, por medio de una publicación en La Nación y en la Revista Estudiantil Voz UCR , nos dimos cuenta de que se estaba planteando una directriz para disminuir el número de marchamos estudiantiles, y además, establecer mayores restricciones a este.

Primeramente, la FEUCR envió un oficio en el cual solicitó que se justificara la medida; luego desde la Asociación de Estudiantes de Derecho emitimos un pronunciamiento con fundamento jurídico, oponiéndonos a la política, y haciéndolo saber mediante oficios a las autoridades universitarias; de igual forma, el Consejo de Estudiantes de Ingeniería dirigió una carta con fundamento técnico, oponiéndose al tema. Siendo así, por iniciativa estudiantil se buscaron reuniones con los órganos responsables, llevando a cabo un ejercicio bastante respetuoso de diálogo y negociación, con lo cual llegamos a diferentes acuerdos en donde las partes quedamos conformes.

Todo ello sucedió anterior al día domingo de la semana pasada, en el cual el sistema en línea colapsó, y a partir de ello las y los estudiantes fueron más conscientes de los cambios y problemáticas que generaba la nueva política de marchamo estudiantil. Luego de ese suceso, un grupo de estudiantes independientes realizó un evento en redes sociales convocando a una manifestación en contra de la política que la Universidad quería imponer, a la cual nos sumamos quienes desde un inicio planteamos el tema. Llegó el día lunes de la manifestación (la cual presentamos, desde siempre, a la comunidad estudiantil como último recurso), donde bloqueamos la entrada al campus por unas cuatro horas; luego de iniciar de nuevo las conversaciones con la Administración, se levantó la manifestación, donde vimos que a partir de la concientización que se había dado, eran necesarios nuevos acuerdos. Posterior a ello, el día martes, en horas de la tarde, terminamos los diálogos y negociaciones, firmando un acuerdo entre la representación estudiantil y la Administración, dando por finalizado el tema de manera positiva para ambas partes.

PUBLICIDAD

Me quedo sorprendido y hasta cierto punto me cuesta creer la forma en la cual llegamos a articularnos como movimiento estudiantil de tan diversas áreas como lo fueron Agroalimentarias, Ingenierías y Derecho, y a partir de ello, lograr un consenso entre la Administración y la comunidad estudiantil. Esto fue posible gracias al pronunciamiento técnico y jurídico por parte de las y los estudiantes, la solicitud de rendición de cuentas hacia la Administración, el diálogo, la negociación, la manifestación pública, y al final, aprender a ceder y tomar acuerdos en un escenario de ganar-ganar.

Puede que nosotras y nosotros mismos, quienes estuvimos en este movimiento, pecamos de no hacer ver a la población, tanto universitaria como nacional, lo que había más allá de los marchamos, pero quien siga creyendo que esto se limita a ese tema, es porque no está acostumbrado a ver el mundo más allá de su propia nariz.

El problema real que nos trajo a esta coyuntura fue nada más y nada menos que la falta por parte de los órganos superiores de toma de decisión del fomento de la participación ciudadana en la creación de las políticas o directrices públicas, que inciden a final de cuentas sobre las personas.

Aquí no hablo de coadministración, sino que hablo de la aplicación de ese olvidado numeral 9 de la Constitución Política, que dice que somos una democracia participativa. Hoy fueron cambios en los marchamos estudiantiles, mañana pueden ser cambios en las políticas del TCU, pasado mañana cambios en los requisitos de graduación, en los planes de estudio, en el sistema de becas, en la admisión a la Universidad, en los cupos de los cursos; entre otras decenas de problemáticas que pueden darse salir a la luz o que ya salieron.

Pero si este tema del marchamo estudiantil, por más que se esté de acuerdo o en desacuerdo con el mismo, sirvió para que tanto Administración y como estudiantes aprendiéramos lo que significa la verdadera participación ciudadana dentro de la gran comunidad que es la Universidad de Costa Rica, se cumplió el objetivo.

  • Comparta este artículo
Opinión

Más allá de los marchamos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota