La nueva ley busca que los hombres no obtengan puestos solo por ser hombres

 30 junio

Costa Rica tiene una deuda inmensa con las mujeres. Como hombres, asumiendo nuestro papel histórico de líderes, machos alfa, lomo plateado, con pelos en el pecho, hemos creído que tenemos las respuestas para todo y debemos encargarnos de las cosas importantes de un país, como la política.

Según el Informe Global Brecha de Género 2016–2017 del Centro de Liderazgo Colaborativo y de la Mujer del Incae Business School, la brecha de género en el país es de un 27% en general y en política ¡es de un 70%!

Escuela Elías Jiménez Castro, san Rafael Abajo de Desamparados, Lilly Jiménez de 80 años emitío su voto en la mesa 723
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En las elecciones municipales del 2016, de 81 alcaldías, las mujeres encabezaron las papeletas en menos de un 25%, lo cual resultó en que solo tengamos 12 alcaldesas. En la Asamblea Legislativa, solo el 35% de las curules las ocupan mujeres, a pesar de ser el 51% de la población costarricense y contar con leyes de paridad de género en las listas de elección popular.

En la empresa privada, por ejemplo, no están contratando mujeres. Según el informe, un 66% de mujeres se gradúan como profesionales universitarias, pero en las compañías solo hay 30% de ellas; o sea, el restante 70% son hombres.

En Costa Rica no podemos darnos el lujo de decir “un puesto debe ganárselo el o la mejor profesional, no solo por ser mujer”, porque evidentemente hemos hecho a las mujeres a un lado.

Si como sociedad somos tan machistas de pensar que solo los hombres pueden hacer bien las cosas, tendremos que imponernos a la fuerza para ver si cambiamos.

Proyecto de ley. El pasado lunes 19 de junio los diputados aprobaron en primer debate el proyecto de ley para gartantizar la participación igualitaria, bajo el expediente 19.010.

¿Qué busca esta ley? Que los partidos políticos establezcan, mediante estatutos, una política interna de igualdad y equidad de género que garantice la paridad horizontal y vertical en sus candidaturas de elección popular.

En 1996 se hizo una reforma al Código Electoral que establecía un mínimo de participación de mujeres en un 40%, pero los partidos ponían el 60% de hombres al inicio de todas las listas y el 40% de mujeres al final, por lo cual nunca quedaban elegibles.

Después, en el nuevo Código Electoral se aprobó otra reforma, que indica que las nóminas deben tener un 50% de mujeres y un 50% de hombres, alternando por sexo (mujer-hombre-mujer-hombre) o viceversa.

Pero aún no se resolvía el problema. ¿Por qué? Porque muchas de las papeletas para elegir, por ejemplo, diputados, tienen en primer lugar a un hombre.

¿Qué pasa? Que cuando un partido recibe la cantidad de votos suficientes para tener una sola diputación en una provincia, esa es para el hombre que encabeza la lista. Por lo tanto, las mujeres, a pesar de estar presentes en la misma cantidad que los varones, no resultaban elegidas.

Elegibles. La ley lo que viene a hacer es que haya paridad total, real, sin que se pueda esquivar de ninguna forma como se hacía antes. Con la ley, las papeletas tendrán que ser encabezadas por hombres y mujeres, lo que garantizará tener mujeres en puestos elegibles.

Si usted es de los que piensan que un puesto debe ganarse por mérito y no solo por ser mujer, esta es la parte donde aprende: esta ley no busca garantizarles puestos a las mujeres solo por ser mujeres, busca garantizar que los hombres no obtengan puestos solo por ser hombres.

El pensar algo diferente es creer que en Costa Rica no existen mujeres lo suficientemente capaces, educadas y preparadas para asumir ese 50% de lugares que les corresponde. Como hombres, ¿será que nos da miedo?

Cabe resaltar que el texto está en la Asamblea desde hace aproximadamente cuatro años, y no había sido posible aprobarlo por la falta de voluntad política de no darle prioridad en la agenda y por las mociones que se le pusieron.

La aprobación en primer debate del proyecto debe celebrarse, pero sigue faltando mucho más. Debemos fomentar un cambio de cultura, no solamente de leyes.

Así que lo insto a usted, hombre, a educarse un poco, a conversar con mujeres que han accedido a puestos de elección popular y a entender de qué se trata todo esto. Salga de la ignorancia, no le va a pasar nada.

Mujer: la insto a llenarse de valor, a no dejarse moldear por lo roles impuestos por la sociedad machista y retrógrada. Salga a la calle y nunca deje de luchar por sus derechos.

El autor es periodista y productor audiovisual.