Opinión

El acoso sexual callejero en Costa Rica

Actualizado el 11 de septiembre de 2012 a las 12:00 am

El acosocallejeroes agresión,no un halago

Opinión

El acoso sexual callejero en Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

El acoso sexual callejero es un tema que no ha encontrado ningún eco en la política pública nacional, aunque es una realidad que sufren las mujeres en este país todos los días.

En Costa Rica la interacción en las calles entre hombres y mujeres es una comunicación social pesada, machista y agresiva. La respuesta de parte de las mujeres es un miedo constante de lo que uno o un grupo de hombres pueda decir o hacer cuando se está sola.

El acoso callejero es agresión, no es un halago. El acoso sexual verbal puede afectar psicológicamente a las personas y en general puede también progresar hacia el acoso físico y, aún peor, en violaciones sexuales.

Las mujeres no queremos los piropos, queremos respeto. Las mujeres no somos ni muñecas, ni reinas, ni princesas... somos personas, y la calle también nos pertenece. Los espacios públicos en Costa Rica están tomados por la marginalidad, incluso en la palabra del mal llamado “piropo”.

Los hombres que son parte del acoso callejero en Costa Rica son de todas las edades y clases sociales; es realmente una pandemia que no ha mejorado recientemente. En la realidad actual costarricense, las mujeres hemos pasado de ser objetos sexuales y maternales a ser parte activa de la fuerza laboral, académica y política de este país. Sin embargo, cuando caminamos solas por la calle, somos un blanco para el acoso y el abuso de los hombres.

El acoso callejero está ligado al machismo y el retraso social en materia de igualdad que vive el país, y que también se manifiesta en otras esferas de la vida cotidiana de las personas. Aunque no es la contrariedad más grave que puede tener el machismo, es uno de los síntomas de una problemática que no ha tenido un acercamiento desde las instituciones políticas de este país.

El desarrollo humano sostenible incluye tanto un desarrollo en paz con la naturaleza como con igualdad de géneros. En Costa Rica se ha prestado demasiada atención al primero y casi ninguna al segundo con relación al acoso callejero y la igualdad de tránsito en las calles. Si se aspira a alcanzar un desarrollo real, el país tiene que afrontar este problema de una manera integral con miras a generar espacios sociales con igualdad de condiciones.

PUBLICIDAD

En otros países latinoamericanos se han realizado muchas más políticas públicas en este sentido, tanto para afrontar los problemas contra el acoso callejero, como aquel que sucede en el transporte público, y se han alcanzado buenos resultados, fomentado la prevención de este tipo de agresión y recuperado la paz en los espacios públicos y de socialización.

Es una contradicción intrínseca de la Costa Rica actual que, teniendo la primera presidenta mujer, no se esté hablando de estos temas y no haya propuestas de soluciones, ni siquiera dentro de la agenda pública.

A pesar de que la estructura política del Estado costarricense incluye temas de mujer desde las municipalidades hasta el Gobierno central, no se ha levantado ninguna voz con respecto a esta temática en ninguno de los niveles de Gobierno.

Llama la atención que haya tan pocas políticas que fomenten la igualdad de género en la actual gobernación, a sabiendas de que son problemas que atañen directamente a la presidenta.

  • Comparta este artículo
Opinión

El acoso sexual callejero en Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota