Opinión

Turismo para reemplazar a Intel

Actualizado el 29 de agosto de 2014 a las 12:00 am

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Turismo para reemplazar a Intel

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Si bien es cierto que ninguna gestión por sí sola puede reemplazar las divisas y a los empleos perdidos por la salida de la planta de manufactura de Intel y la salida del Bank of América, el turismo, por razones ya muy conocidas como para enumerarlas en este espacio, es, quizá, la fuente de divisas y generadora de empleos más indicada para lograrlo.

Como siempre, cuando cambia el Gobierno surgen muchos planes y recomendaciones para mejorar el sector turístico.

Hace poco, en las páginas de La Nación , la presidenta de Canatur recomendó que el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) hiciera planes a más largo plazo; otros, recomiendan atender más eventos de promoción turística en el extranjero; y algunos creen que la solución está en atraer más líneas aéreas o atacar nuevos mercados.

Sea como sea, sin profundizar en los méritos o fallas de estas ideas, hay tres pasos muy sencillos de cómo el ICT puede aumentar la cantidad de turistas que nos honran con su visita y con eso aumentar las divisas y empleos generados por el turismo en nuestro país.

Estos tres pasos obedecen a la primera regla dorada de cualquier actividad: “Al menos, no haga daño”.

Vicios. El ICT debe poner atención pues hay serios problemas para quienes desean comunicarse por teléfono desde otros países. Es común que en esa institución no contesten el número toll free para el mercado de Estado Unidos, y, cuando contestan, el personal está tan poco capacitado que lo único que logra es desestimular el interés de los turistas por venir a nuestro país.

Otro gran problema que vicia un buen servicio a los turistas y mina el éxito de las gestiones se da a la hora de contestar correos electrónicos. Sé que es difícil de creer pero, a menudo, simplemente ignoran los correos de personas interesadas en visitarnos.

Otro punto vital, con el auge de las redes sociales es cuidarse de no insultar a los turistas que comunican sus quejas acerca de su experiencia en nuestro país en Facebook, tal y como lo expuse en el artículo “El ICT hace maquila al revés” ( La Nación , 18 de setiembre del 2012), en el que se analiza el daño que causan estos funcionarios por ignorarlos y/o contestar en tono descortés las críticas constructivas que los turistas publican en la página del ICT.

Estos tres vicios son los que debemos eliminar. Me tomó pocos minutos revisar la página para mostrar que son muy frecuentes. El pasado 14 de marzo la turista Laurie Wiebers Gaines publicó una queja sobre su terrible experiencia con un rent a car que les quitó el carro reservado y pagado por no llegar a tiempo y trató de cobrarle el triple del precio por otro carro, dos veces. ¿Qué contestó el ICT? ¡Ni una sola palabra!

Sin juegos. A pesar de ser sencillos, acabar con los vicios que acabo de enumerar requeriría un cambio radical en el funcionamiento y cultura del Instituto. Francamente, si no fuera por el muy buen nombramiento de alguien tan capaz como Wilhelm von Breymann como ministro de Turismo, yo no hubiera perdido mi tiempo escribiendo esto.

Este señor es sin duda un rayo de esperanza no solo para el sector, sino para el país en general. Pero tenemos que ser realistas: don Wilhelm va a encontrar en el ICT una tradición de décadas de ingeniárselas para desincentivar el turismo por medio de las fallas crónicas que antes mencioné.

Nunca en la historia de la humanidad se han solucionado problemas minimizándolos o negándolos. Costa ha sido sumamente exitosa a pesar de la actuación del ICT.

Divisas. Imagínese la cantidad de divisas que lograríamos y con mucha mejor distribución, tanto geográfica como social, en comparación con cualquier otra actividad económica si, para empezar, el ICT no hiciera daño.

Debemos dejar de jugar con el turismo.

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