Opinión

Trabajadores desprotegidos

Actualizado el 01 de noviembre de 2016 a las 12:00 am

Solo un 45% de los trabajadores en América Latina contribuye a los sistemas jubilatorios

Opinión

Trabajadores desprotegidos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Existe un gran debate, prácticamente universal, sobre la sostenibilidad de los sistemas de pensiones. Sin embargo, según estudios del BID, solamente un 45% de los trabajadores latinoamericanos contribuye a los sistemas jubilatorios. Es decir, un 55% no ahorra formalmente para acceder a una pensión al final de su vida laboral.

Esta situación los amenaza con la pobreza extrema si no logran contar con ahorros propios, o bien, con asistencia pública para cubrir sus necesidades básicas. Para el año 2050, la región contabilizará entre 60 millones y 80 millones de personas mayores de 65 años que no dispondrán de una pensión por no haber cotizado a la seguridad social.

Como mayoritariamente son los pobres quienes se encuentran excluidos de los sistemas jubilatorios, esta población no cuenta con suficiente capacidad de ahorro a través de otros esquemas o instrumentos financieros. Sin reformas profundas, los Estados de la región tampoco dispondrán de suficientes recursos para otorgarles pensiones no contributivas u otro tipo de asistencia.

Agravantes. Nuestras poblaciones envejecen de forma creciente y acelerada, al igual que sus necesidades de salud y cuidados, cuyos costos deberán cargarse a los presupuestos públicos.

Colateralmente, las familias latinoamericanas, tradicionalmente encargadas de cuidar a sus ancianos, se han reducido en tamaño. Entre 1950 y 1955, la fertilidad era de 5,9 nacimientos por cada 1.000 mujeres, mientras que del 2010 al 2015 fue de 2,15, sin dejar de mencionar la progresiva incorporación de las mujeres al mercado laboral.

En nuestro país, un 30% de los trabajadores asalariados e independientes, de un total de alrededor de 2 millones, no cotizan para los sistemas de pensiones y de salud, en razón del trabajo que desempeñan. De estas, 600.000 personas, el 60%, son asalariados; un 30% trabaja por cuenta propia y, el resto, está compuesto de patronos y auxiliares no remunerados.

Según la Encuesta Continua de Empleo del INEC, para el II Trimestre del 2016, un 40% de estos trabajadores contaba con algún tipo de protección: un 27% se beneficia del seguro de un familiar asegurado directo o pensionado, mientras el resto está compuesto de pensionados y otros que laboran.

Dicho de otra forma, del 30% de los trabajadores costarricenses que no cotizan para la seguridad social, alrededor de 230.000 cuentan con alguna protección indirecta (salud), mientras el resto (alrededor de 330.000) se encuentran sin protección formal alguna, a pesar de laborar.

Desafío. Excluyendo de este grupo a los pensionados que trabajan (alrededor de un 5%), es muy probable que el resto no logre consolidar el derecho a una pensión al final de su vida laboral.

Esta situación se constituye en un enorme desafío para nuestra sociedad, pues se necesitarán cuantiosos recursos públicos para la atención de las necesidades básicas de estos futuros adultos mayores si, a tiempo, no se aprueban reformas y políticas públicas a largo plazo, técnicamente diseñadas y ejecutadas sobre los ciclos políticos para lograr formalizar a la mayoría de estos trabajadores, dado que el 60% de ellos actualmente cuenta con entre 15 y 44 años de edad.

El autor es abogado.

  • Comparta este artículo
Opinión

Trabajadores desprotegidos

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota