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Tesoros en la Isla del Coco

Actualizado el 18 de agosto de 2012 a las 12:00 am

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Tesoros en la Isla del Coco

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Cuando en 1820, el libertador San Martín avanzaba sobre Lima, el gobernador de la ciudad puso a salvo los tesoros de oro y plata extraídos de todo el imperio español, en un brigantino al mando del Capitán Thompson.

Los guardas fueron lanzados al mar, y el forajido capitán, se escondió en la Isla del Coco.

El inventario incluía 113 estatuas religiosas y una madona de oro macizo, 200 cofres de piedras preciosas, 1000 diamantes y 150 cofres de cálices y objetos de oro puro. Además de cientos de lingotes de oro y de plata.

Pero en la Isla del Tesoro, a 532 kilómetros de nuestras costas, no solo estaría el afamado Tesoro de Lima.

Desde 1684, el capitán William Davis interceptaba cargamentos del Perú con destino a Panamá. El primer naturalista, Dr. Lionel Wafer, dejó descripciones de sus visitas a la isla y de los tesoros escondidos por Davis.

El pirata portugués Benito Bonito, quien en 1819 sustrajo una caravana de oro y plata en México, confesó haber enterrado ese botín en el lugar. Asimismo, otro aventurero, el capitán Bennett Graham depositó toneladas de riquezas allí. Siendo la única isla con agua fresca en la zona, pronto se convirtió en escondite para los perros del mar.

Han llegado más de 300 expediciones en busca de estos tesoros. Pero en este momento, el arqueólogo y explorador moderno Shaun Whitehead, investigador de los túneles secretos en la pirámide de Giza, ha logrado el permiso de las autoridades nacionales, para llevar adelante, junto con la Universidad de Costa Rica, una gran aventura arqueológica.

El arqueólogo no solo irá en búsqueda del tesoro, sino que también realizará evaluaciones científicas en la zona.

En primera instancia, Whitehead planea hacer un mapa en tercera dimensión de toda la isla. Luego extenderá sensores sobre los terrenos para monitorear alteraciones hasta los veinte metros de profundidad. Finalmente, se realizarán perforaciones en lugares escogidos, con una minúscula sonda con cámara para investigar lo que puede encontrarse en el subsuelo.

La Isla del Coco fue la inspiración para la película “El Parque Jurásico”. También lo fue para el escritor Robert Louis Stevenson con su libro clásico, “La Isla del Tesoro”, así como para “Robinson Crusoe”, escrito por William Dafoe. El Parque Nacional Isla del Coco guarda sigilosamente sus leyendas y tesoros. Pero creo que al filo del atardecer, con el suave susurro del viento, aún se escuchan los murmullos de los piratas entonando:

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Con diez cañones por banda, / viento en popa, a toda vela, / no corta el mar, sino vuela / un velero bergantín.

Bajel pirata que llaman, / por su bravura, El Temido, / en todo mar conocido / del uno al otro confín.

Que es mi barco mi tesoro, / que es mi dios la libertad, / mi ley, la fuerza y el viento, / mi única patria, la mar.

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