Opinión

TSE, abstencionismo y redes sociales

Actualizado el 19 de agosto de 2013 a las 12:00 am

Opinión

TSE, abstencionismo y redes sociales

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Recientemente el señor Olman Rímola ( La Nación , 22/07/13) se refirió al potencial que puede hallar el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) en la red social Facebook (FB) para atacar frontalmente el abstencionismo. Al respecto, valgan las siguientes consideraciones.

El TSE, lejos de limitarse a las estadísticas y animado en profundizar las razones que motivan a los costarricenses a alejarse de las urnas, desde el 2002 ha propiciado investigaciones para entender el comportamiento abstencionista. Los rigurosos estudios realizados en conjunto con la Universidad de Costa Rica pueden consultarse en: http://www.tse.go.cr/abstencionismo.htm.

Paralelamente, mediante una diversidad de frentes, tales como capacitaciones a partidos políticos, proyectos de educación ciudadana a través de su Instituto de Formación y Estudios en Democracia (IFED), campañas publicitarias e informativas, atención a los usuarios por medio de las redes sociales y el programa La Voz del Tribunal, que se transmite todos los viernes a la 1 p. m. por Radio Nacional (101.5 FM), el TSE ha logrado enriquecer su relación y comunicación con la ciudadanía.

Desde el 2010. El TSE ha utilizado las redes sociales desde el 2010, siendo uno de los primeros organismos electorales en América Latina en hacerlo. Incursionar en FB, Twitter y Youtube ha permitido dar a conocer la labor de la institución de forma inmediata y mejorar la retroalimentación desde los usuarios.

Los esfuerzos que se realizan han logrado no solo informar, sino también captar la atención de quienes efectúan consultas y comentarios por esta vía. Las respuestas procuran hacerse a la brevedad posible, salvo los casos que justifiquen un análisis más detallado, que de toda suerte no suelen superar las 24 horas.

Adicionalmente, el sitio web facilita la búsqueda de información tanto registral como electoral, potencia la comunicación con otras personas, insta al aprendizaje y presta servicios concretos.

Por ejemplo, en días anteriores, el TSE habilitó la posibilidad de solicitar el cambio de domicilio electoral “en línea” para los costarricenses residentes en el extranjero, y, además, puso a disposición de toda la ciudadanía el sistema de información telefónica 10-20 para la consulta del centro de votación.

Asimismo, una vez inscritas las candidaturas, se habilitará en la página web una ficha técnica de cada uno de los candidatos, en la que se incluirán datos curriculares y su plan de gobierno.

PUBLICIDAD

En este afán de promover una mayor apertura, pero también formación y comunicación con los usuarios, el IFED actualmente cuenta con perfiles en FB y Twitter dirigidos, principalmente, a los jóvenes, sin demérito de todos los interesados en las actividades de capacitación que se realizan.

No se puede ignorar la complejidad social y política del abstencionismo. Además de representar un fenómeno multicausal, dos son los tipos de abstencionismo que enfrentamos: el político y el técnico, en sentido estricto.

División territorial electoral. Para atacar el abstencionismo técnico, el organismo electoral –además de lo antes descrito– también actualiza la división territorial electoral para acercar cada vez más las urnas a los ciudadanos, y ha reforzado su programa de equiparación de condiciones para el ejercicio del voto de aquellas poblaciones con discapacidades que así lo requieran.

Ahora bien, respecto del abstencionismo político, no debe olvidarse que los principales “llamados a llamar” a votar son los propios partidos políticos. Son estos los que deben luchar con la apatía y desinterés reinantes en la política.

El TSE continuará la construcción de lazos firmes con la ciudadanía, tanto por canales tradicionales como por medios alternativos, para, de esa manera, comunicar, informar y educar respecto de todos los pormenores del proceso electoral.

No obstante, la decisión final sobre votar o no votar –más allá del llamado, concienciación y apuesta por un votante informado que hace el TSE– es una responsabilidad ciudadana que pesa en cada uno de nosotros.

  • Comparta este artículo
Opinión

TSE, abstencionismo y redes sociales

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota