Opinión

Sólida continuidad de la CNFL

Actualizado el 31 de agosto de 2016 a las 12:00 am

El objetivo del artículo 54 es justamente fortalecer a la CNFL al asegurar su permanencia

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Al promulgar la Ley 8660 que consolidó al Grupo ICE, el legislador incluyó el artículo 54, donde prorrogó por 99 años la vigencia de las subsidiarias del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) –la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y Radiográfica Costarricense S. A. (Racsa)– con el objetivo, justamente, de fortalecerlas.

La existencia propiamente de la CNFL se fundamenta, por un lado, en el contrato eléctrico de 1941 (en el cual se le otorgó la concesión) y, por el otro, en lo dispuesto en su pacto social, que, entre otras cosas, fijó su plazo. Ese plazo fue prorrogado expresamente por 99 años mediante la Ley 8660, promulgada en el 2008.

Por eso sorprende el artículo “El futuro de la CNFL” ( La Nación, 24 de agosto), del exdirector jurídico del ICE Erick Jiménez, donde plantea que la Ley 8660 amplió la vigencia de la CNFL hasta el 2117, pero solo su razón social y no las prerrogativas del contrato eléctrico.

En un plano lógico y congruente con la voluntad del legislador, la prórroga del pacto social de la empresa, formalmente dispuesta en la ley de cita, comprende también la del contrato eléctrico sobre el cual se erige su funcionamiento.

Esto último aunque así no lo haya indicado expresamente la ley, quizás en consideración del aforismo que señala que “lo accesorio sigue la suerte de lo principal”.

Interpretar lo contrario, como lo hace el señor Jiménez, conllevaría a desnaturalizar la voluntad del legislador. Sino, entonces, cómo entender la prórroga del plazo por 99 años, expresa y deliberadamente dispuesta.

Inseparables. Una conclusión coherente con el tema debería conducirnos a inferir que cuando la Ley 8660 prorrogó el plazo a la CNFL, también amplió el contrato eléctrico, entendido como el instrumento primigenio y consustancial a su existencia, por lo que no se le puede separar este elemento, que le es intrínseco a la CNFL.

Además de carecer de lógica jurídica, el artículo del abogado Jiménez desconoce que en dicha ley se consolidó el Grupo ICE (entiéndase el ICE y sus empresas) y se le extendió ese fortalecimiento –objetivo de la ley– a las empresas subsidiarias.

Por eso es que se promulga el artículo 54, con el objetivo justamente de fortalecerlas al asegurar su permanencia. No tiene sentido alguno ampliar el plazo social de una empresa únicamente en el papel.

Pretender hacer creer que, como la Ley 8660 no indicó expresamente que se prorrogaba el plazo del contrato eléctrico, se debe entender que la voluntad del legislador al ampliar el plazo de la CNFL era en realidad no prorrogarlo y que, por lo tanto, la CNFL dejaría de existir en el 2018. En conclusión, un absurdo.

Continuidad. La estrategia corporativa que impulsa la actual administración superior del ICE respalda que en cualquier escenario –incluso en la interpretación restrictiva expuesta– la CNFL, en tanto su subsidiaria, continuará siendo una empresa distribuidora de electricidad, actividad compartida por su casa matriz en el cumplimiento de la responsabilidad que le asignó su ley de creación.

En síntesis, por disposición del artículo 54 de la Ley 8660, la CNFL operará en las condiciones jurídicas actuales por 99 años más a partir del 13 de agosto del 2008, y el Instituto Costarricense de Electricidad así lo ha ratificado.

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