Opinión

Robot botones

Actualizado el 19 de septiembre de 2016 a las 12:00 am

Opinión

Robot botones

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Sucedió. Tal como me lo contaron lo comparto con los lectores. Llega nuestro protagonista a un hotel en Norteamérica. Ya instalado, pide servicio al cuarto y ordena unos alimentos. Poco tiempo después lo llaman para comunicarle que la orden se encuentra en la puerta de su habitación.

Alista la propina para el botones, va al encuentro de su orden, abre la puerta de su cuarto y ¿qué encuentra? nada menos que un robot. Su inmediata sorpresa aumenta cuando (traduzco) el robot le dice: Buenas noches señor, aquí está su orden, y añade: Por favor, suba la tapa. Obediente a estas órdenes, nuestro protagonista toma su pedido; luego, el robot –muy eficiente– añade: Cierre por favor la tapa. Continua la “conversación” y el robot le pregunta: ¿Está usted satisfecho con el servicio?; el protagonista descubre que en el robot hay, instalados, dos botones, uno dice sí y el otro no. Aprieta el sí. Finalmente, el robot botones –muy educado– se despide con un Buenas noches señor, me agrada servirle; da media vuelta y se va. El protagonista queda estupefacto.

Luego de la sonrisa, el lado oscuro de la anécdota: un sinsabor y preocupación por el porvenir. Como producto del avance de la inteligencia artificial y de la robótica, de la experiencia aflora la preocupación por la sustitución de mano de obra y el aumento considerable del desempleo. Tema importantísimo para ser tratado por especialistas.

La autora es filóloga.

  • Comparta este artículo
Opinión

Robot botones

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota