Opinión

Registro de perros es un deber municipal

Actualizado el 28 de diciembre de 2015 a las 12:00 am

Las mascotas se han integrado plenamente al concepto actual de modelo familia

Opinión

Registro de perros es un deber municipal

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ha habido cambios importantes en el modelo de familia, al punto que las mascotas se han integrado plenamente.

La Unión Europea así lo reconoce, y lo usual es que perros, gatos y hurones deban ser inscritos por sus dueños ante las municipalidades; además, debe permitírseles viajar en transporte público, entrar a los restaurantes y tener estancia en los hoteles otrora exclusivos para humanos.

El país más amigable con las mascotas resulta ser Alemania, donde los perros también pueden entrar en museos, mercados y tiendas si portan correa, y es deber de su acompañante recoger las heces.

Junto a la plena incorporación en actividades sociales, la Unión Europea puso en vigor la obligatoriedad de implantar a la mascota un microchip (de tecnología HDX o FDX-B que cumpla con la norma ISO 11784), el cual se leerá en las estaciones de autobuses, puertos y aeropuertos. Sin este dispositivo, los animales no tendrán acceso al medio de transporte.

El acuerdo exige llevar al día una cartilla sanitaria para corroborar, entre otros aspectos, vacunas antirrábicas, tratamientos contra garrapatas y cestodos, vacunas no obligatorias e historial médico del animal.

También se ha creado el “pasaporte europeo de animales de compañía” (Reglamento 998/2003 de la Unión Europea), documento único y de idéntico formato para todos los países.

Este facilita la comprobación de la identidad del animal y de su propietario y algunas condiciones sanitarias, como las vacunas antirrábicas, el análisis de anticuerpos antirrabia (el test sérico es exigido por Irlanda y Suecia, por una única vez si se observa la revacunación en los plazos indicados; esto conlleva que animales de menos de tres meses no puedan obtener el pasaporte) y espacio para certificar los tratamientos contra garrapatas y cestodos.

El tamaño del pasaporte es de 100 x 152 mm, incluye “foto tamaño pasaporte” del animal y un número único (código que sigue normas ISO).

Los colegios veterinarios son los encargados de vender los pasaportes a los veterinarios clínicos, quienes los emiten a solicitud del cliente.

Por otra parte, el Reino Unido, Francia e Irlanda prohiben el ingreso de razas que consideran “de pelea” (boerbulls, pitbulls). Francia exige, para el ingreso de rottweilers y american staffordshire terrier, la presentación de un certificado de nacimiento y genealogía.

Irlanda, Finlandia, Malta y el Reino Unido exigen que los perros hayan sido tratados contra el parásito echinococcus.

Otra regulación importante es que ninguna persona podrá viajar con más de cinco mascotas, excepto si es para asistir a competiciones, exhibiciones o concursos debidamente documentados.

El pasaporte europeo es válido para viajes en los países de la Unión Europea.

Para ir a otros lares, deberán verificarse, además, los requisitos exigidos por el país de destino, información que debe pedirse a las embajadas y consulados correspondientes.

Derechos y deberes. Es decir, junto al otorgamiento de derechos se exigen deberes. No hay perros callejeros; no hay compra de perros por Internet en criaderos de dudosa reputación; no hay abandono de perros porque todos están identificados.

Mientras tanto, en Costa Rica, en materia de perros, hay varias realidades: la de quienes tienen dueños que voluntariamente asumen el cuidado y los integran a sus vidas; la de quienes creen que tener una mascota es equivalente a dejarlas tiradas en un patio, sin afecto, sin educación, sin cuidado sanitario; la de quienes se aburren de tenerlos y los lanzan a la calle, donde cada vez deambulan más perros en pésimas condiciones sanitarias.

Al mismo tiempo, los perros –las mascotas, en general– siguen comercializándose por medio de anuncios en diarios o en sitios de Internet sin ningún control sanitario ni fiscal.

La Ley 2.391 obliga a la matrícula de los perros, a los seis meses de edad, en un registro municipal, y la vacunación contra la rabia a cargo de los ayuntamientos y prohíbe la deambulación de perros.

El decreto número 31626-S tiene una prosa bellísima para garantías de bienestar animal. Pero esas normas, como tantas otras en este país, no son más que letra muerta.

Una petición para los candidatos a alcalde en estos tiempos electorales es, entonces, que se comprometan a establecer un registro de perros municipal y a cumplir las obligaciones que la Ley 2.391 les exige.

La autora es odontóloga.

  • Comparta este artículo
Opinión

Registro de perros es un deber municipal

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota