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Refinadora: ¿Y ahora qué?

Actualizado el 26 de junio de 2013 a las 12:00 am

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Refinadora: ¿Y ahora qué?

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La Contraloría frenó el proyecto de construir la refinadora de la empresa Soresco, cuyo capital social está distribuido en partes iguales entre Recope y China National Petroleum Corporation (CNPC). Corresponde ahora definir qué acciones se deben acometer en vista de lo acontecido. Propongo las siguientes:

1- René Castro, ministro de Ambiente y Energía, es el rector de Recope. Como responsable político del proyecto debe renunciar de inmediato. Si no lo hiciera, debe ser destituido por la presidenta.

2- Debe tramitarse en forma expedita el proyecto de ley 18.598 presentado por nuestra bancada para abrir el monopolio de Recope.Los monopolios nos empobrecen a todos y nos violan el derecho a escoger a quien compramos, o el de proveer el artículo monopolizado.

3- Abierto el monopolio, el Gobierno debería desistir de construir una refinadora. Si CNPC quisiera construirla, que lo haga asumiendo la totalidad del riesgo empresarial y, por supuesto, cumpliendo toda la legislación ambiental costarricense.

4- Recope debe concentrar sus esfuerzos en aumentar la capacidad de almacenamiento de producto terminado (hoy tenemos capacidad para 14 días de consumo). Así, Recope podrá comprar combustibles a precios más razonables, en lugar de adquirirlos en el mercado spot . Para lograrlo, debemos invitar a empresas, nacionales o extranjeras, a ofertar los servicios de almacenamiento. Que sean ellos quienes construyan los tanques en diversas regiones del país y en el menor plazo posible, como de todas maneras ocurrirá apenas se abra el mercado para la importación y refinación de hidrocarburos. El Gobierno debe facilitar la instalación de esos tanques de almacenamiento y vender el servicio de trasiego mediante el poliducto, que debe extenderse desde el plantel en Barranca hasta los cantones del Sur de Puntarenas y hacia Guanacaste. Obviamente, también es necesario buscar la forma de abastecernos desde algún puerto en el Pacífico, ya sea Caldera, Golfito o las instalaciones portuarias de Laica, en Punta Morales.

5- Debe iniciarse de inmediato el adelgazamiento de la planilla de Recope, cancelando todos los extremos laborales a los empleados vinculados con el proceso de refinación, que no se realiza desde hace casi dos años. Ese costo encarece el combustible pagado por todos los consumidores.

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Al tiempo que se ejecutan esas decisiones, debemos tramitar una agenda energética que nos lleve a la sustitución paulatina de los hidrocarburos. Con ese fin, propongo la aprobación de los proyectos presentados por nuestra bancada para explotar el potencial geotérmico cerca de los volcanes (18.181), y para producir electricidad a partir de biomasa (18.182). También debería aprobarse el proyecto de Ley General de Electricidad, que elimina los topes a la generación privada y crea un mercado apto para bajar el precio de la electricidad.

El Poder Ejecutivo debe empezar a explorar y eventualmente explotar el gas natural de nuestro subsuelo, culminar la interconexión eléctrica con Centroamérica y hacer la consulta a los pueblos indígenas sobre el proyecto hidroeléctrico del Diquís. Si los estudios determinan que ese proyecto es rentable, debe ser construido bajo la modalidad de BOT, pues si el ICE lo construye, probablemente salga más caro, tanto por costo directo de construcción como por plazo de ejecución. Para determinar su factibilidad, deben incorporarse en los costos de operación los beneficios otorgados a los municipios del sur de Puntarenas y a los pueblos indígenas radicados en la zona.

Dejemos el “nadadito de perro” que nos ha caracterizado y tomemos las decisiones que nos permitan gozar de un mayor nivel de bienestar.

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