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Pensiones no contributivas y su impacto sobre la pobreza

Actualizado el 01 de febrero de 2010 a las 12:00 am

 Respuesta a críticas según las cuales estas pensiones no llegan básicamente a los pobres

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Pensiones no contributivas y su impacto sobre la pobreza

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La efectividad de los programas sociales orientados a las poblaciones económicamente más vulnerables suele medirse por la capacidad y eficiencia que muestran en el desplazamiento de las poblaciones objetivo, desde los de menor ingreso hacia los de mayor ingreso.

Esta es una metodología que se apoya en el análisis de estática comparativa y es susceptible de aplicación en diversos programas de carácter selectivo, en donde la asistencia social se materializa en una ayuda económica o pecuniaria; tal es el caso de las pensiones del Régimen No Contributivo (RNC).

Este régimen de pensiones ha sido calificado como uno de los programas de mayor éxito, según se desprende de los últimos informes del Estado de la Nación, en donde los analistas consideran que es un programa muy progresivo y altamente focalizado, que llega principalmente, a la población en condición de pobreza (pág. 117 y pág.110 del Informe del Estado de la Nación 2007 y 2008, respectivamente).

En concordancia con esas afirmaciones, cabe destacar que durante el 2007 y 2008, este programa permitió reducir la incidencia de la pobreza aproximadamente en dos puntos porcentuales.

Aclaraciones. No obstante lo anterior, en los últimos días, han circulado por diversos medios de comunicación críticas que argumentan que estas pensiones no llegan de forma prioritaria a los pobres, lo que me obliga hacer ciertas aclaraciones.

Algunos estudios analizan la ubicación de los beneficiarios del RNC dentro de la escala de ingreso “incluyendo la pensión”, lo que hace que los beneficiarios no parezcan tan pobres como realmente lo eran cuando no recibían la pensión.

Por ello, cualquier análisis que se realice al respecto debe considerar la situación de pobreza de los pensionados “antes de la pensión”. En ese caso, el resultado sería distinto, como lo señala el mismo informe sobre e l Estado de la Nación , 2008 (página 110).

Los resultados y análisis estadísticos efectuados por la CCSS – a partir de la Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples, elaborada por el INEC en julio del 2008 – indican, por ejemplo, que en la hipótesis de que no existiera el Programa de Pensiones del RNC, habría 32.000 personas ubicadas en el I decil de ingreso, o sea, los más pobres.

Sin embargo, el otorgamiento de la pensión les permitió aproximadamente a 22.000 personas escalar hasta el segundo y tercer decil, o sea salir de la pobreza. Por eso es que al considerar la existencia del RNC hay más beneficiarios en el tercer decil –ligeramente por encima de la línea de pobreza– que los que hay sin RNC.

Tal resultado no debe interpretarse como que se están entregando beneficios a los no pobres, sino que la concentración de esfuerzos en los segmentos más pobres y la efectividad del programa está cumpliendo el objetivo de sacar gente de la pobreza y del nivel de vulnerabilidad, presente en el tercer decil de ingreso.

Sobre esa misma línea argumental, cabe señalar que sin la existencia del RNC tendríamos 24.488 adultos mayores en extrema pobreza, en lugar de los 7.888 adultos que, pese al beneficio, no han podido salir de esa condición y es hacia este grupo de población al que hay que dirigir esfuerzos mediante un trabajo minucioso e innovador, pues los estudios ya demostraron que con la pensión las personas salen de la pobreza y ello, sin duda, es una señal de que el programa es exitoso.

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