Opinión

Ordenamiento pesquero en el Pacífico de Costa Rica

Actualizado el 22 de agosto de 2013 a las 12:00 am

Opinión

Ordenamiento pesquero en el Pacífico de Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Actualmente circula el propósito de diseñar un sistema de ordenamiento espacial de las pesquerías en el Pacífico de Costa Rica, con el fin de que los sectores pesqueros costarricenses desarrollen sus actividades sin competir con barcos atuneros internacionales cuyo tamaño, capacidad de redes y tecnología superan las posibilidades de cualquier embarcación de bandera nacional, en términos de la cantidad de atún que pueden capturar.

Si bien dicho ordenamiento es urgente y ese propósito es completamente necesario, el ordenamiento y manejo de pesquerías en Costa Rica debe ser liderado por el Gobierno, debido a que involucra recursos públicos. Bajo ningún concepto, el diseño e implementación de tal herramienta debe ser definido por sectores ni intereses privados.

En Costa Rica, el ordenamiento y manejo pesquero habrá de involucrar y afectar a los sectores de pesca artesanal de pequeña escala, pesca artesanal media y avanzada, pesca deportiva y turística, y a la industria de atún enlatado. No debe obviar ninguno de esos sectores, pues cada uno involucra grupos sociales que se benefician de las actividades pesqueras en el país.

Carencia histórica. La carencia histórica de ordenamiento y manejo de las pesquerías en el Pacífico de Costa Rica a lo largo de décadas, ha generado una declinación significativa en las capturas de todas las especies marinas comerciales, incluyendo tiburones, peces picudos, dorado, especies costeras y atún, tanto por parte de sectores pesqueros nacionales como de la flota atunera internacional. No es posible adjudicar la responsabilidad de ese deterioro únicamente a flotas cerqueras internacionales o a un sector pesquero nacional en particular: culpar a una sola de las partes de ser la causa única del daño que sufren los recursos pesqueros costarricenses, y, con base en esto, excluirla del sistema de ordenamiento y manejo pesquero, sería un acto de manipulación a la opinión pública bajo intereses creados.

Tal ordenamiento pesquero debe procurar, obligatoriamente, basarse en una visión objetiva y balanceada que considere a todos los involucrados, sin excepción. Es necesario que las grandes flotas cerqueras internacionales no dominen el espacio y las capturas, y que las flotas de distintos sectores pesqueros nacionales no compitan entre sí en espacio y tiempo, ni por grupos taxonómicos particulares. El respeto entre flotas y sectores es básico para lograr que todos estos puedan desarrollarse y beneficiarse sin daño de unos hacia otros, ni hacia los recursos de los cuales dependen.

PUBLICIDAD

Recursos naturales. El manejo de recursos naturales, en este caso referidos a especies de valor pesquero, debe ser entendido como lineamientos que se plantean para ejecutar acciones de gestión sobre la demanda y no sobre la oferta. Los recursos pesqueros marinos de carácter silvestre tienen sus propios ritmos biológicos y capacidades de reproducción y sobrevivencia. No son recursos sobre cuya producción se pueda tener control. Por esto no es posible manejar la oferta. Por el contrario, el uso sustentable de recursos pesqueros, que permita su aprovechamiento rentable y saludable a lo largo del tiempo, depende del establecimiento de límites en la cantidad de producto extraído y, por eso, el control queda definido en la demanda.

Dicho manejo requiere identificar zonas donde las capturas de distintas especies pesqueras son mayores, a fin de asociar la vulnerabilidad de cada una de esas especies a artes de pesca particulares, con el propósito de establecer y aplicar límites en el uso de esas artes y en el esfuerzo pesquero, y, así, regular la extracción.

En el Pacífico de Costa Rica, entre el 2002 y el 2009 la flota cerquera internacional capturó 17,6 veces más toneladas métricas (TM) de atún que la flota palangrera nacional. Por el contrario, entre el 2009 y el 2012 esta última extrajo 3 veces más TM de dorado, 1,2 veces más TM de peces picudos y 11,9 más TM de tiburones que lo extraído por la flota cerquera internacional entre el 2002 y el 2011. Esto significa que las redes de cerco no necesariamente generan una extracción más alta de especies distintas al atún, y que el palangre puede ser más dañino que las redes de cerco para determinadas especies distintas al atún, si no se aplican medidas de manejo que aseguren que dichos efectos negativos se minimicen lo más posible.

Modo de uso. Un ordenamiento y manejo de pesquerías en el Pacífico de Costa Rica debe considerar que el impacto negativo de cualquier arte de pesca está en función de su modo de uso, incluyendo dimensiones, profundidad y tiempo de operación, materiales y características en su diseño y condiciones de las especies donde son utilizadas esas artes, como diversidad y estado de madurez, entre otros aspectos.

PUBLICIDAD

También debe tomar en cuenta que, si bien se requieren desarrollar procesos políticos para su planeamiento y ejecución, los cuales atiendan las necesidades y derechos de todos los actores claves, su diseño debe basarse, necesariamente, en datos científicos objetivos, en la sistematización del conocimiento de dichos sectores y en un proceso de planeación basado en el diálogo y el consenso, con beneficios y sacrificios para todas las partes involucradas, nunca en intereses privados o en favoritismos hacia algún sector en particular.

  • Comparta este artículo
Opinión

Ordenamiento pesquero en el Pacífico de Costa Rica

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota