Opinión

Negocios responsables y relaciones comunitarias

Actualizado el 18 de octubre de 2012 a las 12:00 am

La mejor manera de iniciar relaciones con la comunidad es dialogar

Opinión

Negocios responsables y relaciones comunitarias

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Hacer negocios en Costa Rica requiere pensar en la convivencia humana, buscar el mejor bienestar social de las comunidades y comprometerse con el cuidado del medio ambiente.

Si las empresas que toman la decisión de invertir en este país quieren ser exitosas, deben lograr armonía, construir relaciones de aceptación y confianza con las comunidades, formar alianzas con los diferentes actores sociales y generar iniciativas de beneficio mutuo.

Y es que varias empresas y consorcios han llegado al país luego de participar en contratos licitatorios bajo el sistema de “Concesión de Obra Pública”, y unirse a la maratón que corre el Gobierno para superar las limitaciones en competitividad, debido al marcado rezago que el país muestra en áreas estratégicas como energía, telecomunicaciones, carreteras, puertos y aeropuertos.

Pero estas corporaciones, que llegan a invertir en “el país más feliz del mundo”, tendrán que enfrentar la ruta para obtener los cientos de permisos requeridos por la legislación costarricense y además deberán tener paciencia para sobrepasar los obstáculos y retrasos, producto de recursos de amparo en la Sala Cuarta, procesos en tribunales ambientales, juicios contencioso-administrativos y hasta procesos penales.

En busca de la licencia social. En muchas ocasiones, los inversionistas inician las relaciones comunitarias, caminando por la cuerda floja, con ayudas comunales que poco aportan al desarrollo humano, dejando en segundo plano la función informativa.

La mejor manera de iniciar las relaciones de la empresa con la comunidad es informar, dialogar, escuchar. Las comunidades tienen todo el derecho de saber con detalle tanto los beneficios como los perjuicios que conlleva ese nuevo desarrollo, para, de manera conjunta, buscar el equilibrio en la toma de decisiones y lograr una buena convivencia. Además, los estándares internacionales recomiendan, desde la elaboración de los estudios de impacto ambiental, realizar procesos de consulta comunitaria con los pobladores, organizaciones e instituciones; hay que sentarse a negociar, buscar consensos, ser proactivos y creativos para lograr beneficios para la sociedad.

También, durante la construcción y operación de los proyectos, se deben administrar los impactos originados por las actividades de la empresa en la comunidad, lo que hace obligatorio llevar a la práctica procesos estructurados para registrar reclamaciones referidas a los problemas que ocasionan las obras. Será responsabilidad de la empresa estudiar y resolver las quejas con prontitud. Asimismo, para reforzar la credibilidad, los miembros de la comunidad tienen derecho a participar en procesos de supervisión a lo largo de la ejecución del proyecto, con el fin de confirmar que se cumplan con los compromisos sociales, económicos y ambientales asumidos.

PUBLICIDAD

Proyección comunitaria. Entre las muchas definiciones de desarrollo social, una es mi preferida: “construir sueños, ilusiones y esperanzas de los individuos y grupos de una comunidad”. En este sentido, toda empresa debe empezar por explorar sobre los problemas y necesidades desde la perspectiva de las comunidades, a través de la realización de diagnósticos participativos para diseñar un adecuado programa de proyección social y los proyectos para beneficiar a la comunidad.

Cuando se hace referencia a buenas prácticas con la comunidad, es importante lograr un balance entre los aspectos de supervivencia y los de crecimiento. Existen muchos recursos que son válidos para colaborar con las poblaciones como donaciones, patrocinios, ayudas humanitarias. Pero, con las nuevas tendencias en desarrollo social, las exigencias son mayores y están enfocadas a lograr un mayor bienestar humano.

A través de proyectos para la comunidad, se espera que las empresas contribuyan a fortalecer las capacidades de los vecinos, refuercen el crecimiento sostenible de las comunidades y generen un desarrollo económico local.

No sé si los nuevos vecinos corporativos están enterados, de que en el pasado algunos proyectos enfrentaron conflictos violentos, luchas callejeras y bloqueos comunitarios. Sin duda, para obtener la licencia social, la mejor carta de presentación de cualquier empresa será acercarse y respetar a las comunidades, diversificar las oportunidades de desarrollo socioeconómico y ejecutar sus obras con verdadera responsabilidad ambiental.

  • Comparta este artículo
Opinión

Negocios responsables y relaciones comunitarias

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota