Opinión

‘La Nación’ y las elecciones de la ANEP

Actualizado el 10 de septiembre de 2013 a las 12:00 am

Opinión

‘La Nación’ y las elecciones de la ANEP

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Primero: Con todo respeto pero con toda vehemencia repudiamos y condenamos la intentona de desprestigiar y desacreditar el máximo evento en la vida de nuestra organización: su asamblea general y la elección de sus autoridades. La frase con la cual La Nación introduce su parcializada nota “periodística”, “Reelección fue ayer en un bar en Zapote” , es de tan manipuladora que merece la más enérgica condena. Muestra una intencionalidad perversa más que evidente: que se infiera que la asamblea general de la ANEP fue una “guarera”, que los y las asambleístas eran una “partida de borrachos”; o que Albino Vargas los embriagó obtener su voto. La asamblea se realizó en una sala de eventos, denominada “Salón Pepper’s”, en la cual hasta partidos políticos han realizado actividades. No se pagó ni un solo centavo por compra de licor. Todos los presentes pueden dar fe de ello y todos votaron de acuerdo a sus sobrias conciencias.

Segundo: Al igual que en la campaña pasada, fue notorio el sesgo subjetivo de La Nación a favor del grupo “opositor” a nuestra carrera sindical. A La Nación no le gusta, que la corriente sindical que desarrollamos en la ANEP siga en el poder en nuestra organización. Para nosotros es una confirmación de que vamos por la senda correcta. Si desde la extrema derecha nos atacan, y si ésta, tácita o explícitamente, se junta con la extrema izquierda, entonces, ¡qué bien vamos!

Tercero: Dice La Nación, que “los agremiados que estaban a favor de la tendencia de Vargas recibieron camisetas, un libro con la foto del fallecido director de Diario Extra, William Gómez y un almuerzo gratis”. Es falso. El almuerzo fue para todos los asambleístas, de uno y otro bando. Tuvimos problemas porque la asistencia se duplicó. Tuvimos que correr para que nadie se quedara sin comer. Tuvimos que lamentar que en algunos casos eso nos pasara. Pero otra cosa distinta es que discrimináramos la comida según las tendencias. No somos de esa calaña de gente.

Cuarto: Ofende La Nación la memoria del insigne ciudadano don William Gómez Vargas cuando dice que repartimos un libro con su foto. Insinúa que hicimos una especie de manipulación de esta figura patriótica, líder histórico en materia de libertad de expresión. El “libro” era la rendición de cuentas de dos años de gestión de la Junta Directiva Nacional (JDN) saliente de la ANEP; el informe del trabajo político-sindical, el informe de finanzas, el informe del órgano fiscalizador; las principales propuestas-país de la ANEP en materias de Reforma Procesal Laboral (RPL), en el tema de la CCSS, en los temas tributario-fiscal y salarial; en otros muchos temas. Es el reflejo del trabajo de profesionales y técnicos en muchos ámbitos que tienen a la ANEP en alta estima ante gran parte de la ciudadanía de este país y que a pesar de que pueden no compartir nuestro pensamiento, nos reconocen eso: nuestro profesionalismo, nuestra seriedad, nuestra responsabilidad, nuestro esfuerzo de producción de propuesta, nuestra vocación de diálogo, nuestra desvelo por estudiar y proponer sobre los problemas del país desde la perspectiva laboral-social.

PUBLICIDAD

Quinto: Tenemos muchísimo orgullo de estar al frente de la ANEP por 22 años. Y estaremos por 4 años más. Una y otra vez, hemos pasado por el filtro electoral del anepismo. Una y otra vez hemos rendido cuentas y se avala nuestro quehacer para seguir al frente de la organización. En todo caso, estamos seguros de que a nosotros nos elige más gente que la que elige al director del periódico. Hemos mantenido una total independencia de partidos políticos y de gobierno; pero creemos en el diálogo y en la negociación. Tenemos un liderazgo probado y una carrera sindical limpia. En el grupo “opositor”, sumamente fantasmal y de liderazgo endeble, pues ni en sus propios ámbitos laborales les reconocen como “líderes”, solamente se ve una estrategia política de penetración conocida como “entrismo” a partir de lineamientos ideológicos de signo sectario-dogmático bajo los cuales no quisiera vivir el 99.9 % del pueblo costarricense.

Sexto: Sobre “El Tití”, La Nación repite lo mismo que el “grupo opositor”. Ya hubo una auditoría externa de gran calidad. Nadie, ni Albino Vargas, se robó un cinco. La auditoría jamás indicó lo que La Nación reportó, ni en la primera ocasión en que lo hizo, ni en la malintencionada nota sobre la asamblea de la ANEP del pasado viernes 6 de setiembre de 2013. El proyecto fracasó por otras razones, pero no por corrupción, robo, estafa y similares delitos. Luego de la auditoría están en preparación las demandas civiles que van a ser conocidas en un próximo evento asambleario, antes de su presentación en estrado judicial. Si La Nación hubiera revisado, aunque fuera por encimita, el “libro” “con la foto del fallecido director de Diario Extra”, se habría enterado y no hubiera repetido sus infundios. En todo caso, nosotros sí rendimos cuentas de esta penosa situación en la vida de la ANEP. Por el contrario, hemos tenido que enterarnos de los “problemas tributarios” de La Nación por otros medios.

Hace dos años, decidimos no proceder a querellar al periodista Alberto Barrantes y a su patrono, por la forma en que reportó sobre los contenidos de la auditoría de El Tití: con contenidos difamatorios y calumniosos según nuestro entender. Ahora que repite lo mismo que aquella vez, nuestra organización, con su nueva Junta Directiva Nacional, valorará si es a través de un juez que este asunto debe aclarársele a La Nación .

  • Comparta este artículo
Opinión

‘La Nación’ y las elecciones de la ANEP

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota