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Murciélagos y la epidemia de ébola

Actualizado el 09 de marzo de 2015 a las 12:00 am

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Murciélagos y la epidemia de ébola

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La evolución de la actual epidemia de ébola indica que entre el 26 de diciembre del 2013 y el 31 de diciembre del 2014, el número de casos confirmados fue de 20.206, con 7.905 muertes (OMS, 2014) en países del África Occidental, como Sierra Leona, Guinea, Liberia, Nigeria y Malí. Este escenario, según indica un estudio liderado por Fabian H. Leendertz, del Instituto Robert Koch de Alemania, y publicado por la revista científica Embo Molecular Medicine , fue ocasionado por una especie de murciélago conocido científicamente como Mops condylurus , el cual infectó el 26 de diciembre del 2013 al paciente cero, un niño de dos años.

Los científicos exploraron los alrededores de la aldea de Meliandou, al sureste de Guinea, donde hace un año el infante Emile Quamouno murió tras contraer esta mortal enfermedad. El estudio describe que los niños solían jugar en un tronco hueco habitado por murciélagos de esta especie, considerados huéspedes naturales del virus del ébola en brotes anteriores, al que sobreviven para convertirse en portadores naturales de esta fiebre hemorrágica. Estos animales eran cazados por los niños, quienes consumían su carne asada como alimento.

Los científicos explican que el virus pudo haber sido transmitido a través de la ingesta de carne, o por el contacto con los fluidos corporales de los animales; no obstante, el líder de la investigación dijo que “el hecho de que el niño se contagió fue una lamentable casualidad, debido a que la probabilidad de contraer la enfermedad por comer carne de un ejemplar infectado o a través de los fluidos corporales es ínfima”.

Sin embargo, lo que sí está claro es que en este tipo de murciélago se comprobó la presencia del virus del ébola, causante de más de 20.000 casos, que sin duda seguirán incrementándose hasta junio del 2015, cuando según la OMS la epidemia declinará debido a la aplicación de vacunas actualmente en desarrollo.

Grupos sociales. Otro estudio reveló que la transmisión del virus se produce en grupos sociales y no entre parejas de individuos. “La transmisión en grupo significa que cuando usted tiene una persona que posee la enfermedad y la transmite a otra persona, la siguiente transmisión es probable que sea alguien que conocía al primer individuo”, explicó Jeffrey Townsend, investigador principal y profesor asociado de Bioestadística, Ecología y Biología Evolutiva, de la Universidad de Yale. Ambas investigaciones demuestran la importancia de la rápida localización de contactos y la puesta en cuarentena de los individuos sintomáticos para evitar la propagación.

Por último, es importante anotar que estos mismos estudios indican que por cada caso reportado existe al menos un caso más de ébola que no queda registrado; es decir, la cruel realidad es que si aplicamos este modelo estadístico, el número de casos, al 31 de diciembre del 2014, debe ser de al menos 40.000, lo cual demuestra que estamos ante una gran epidemia.

Es fundamental que las autoridades de salud mundial y los gobiernos de los países desarrollados implementen en las mencionadas naciones las coberturas con agua y saneamiento, y una vez que la vacuna esté totalmente aprobada, se aplique a la totalidad de la población en riesgo.

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