Opinión

Un Magón muy merecido

Actualizado el 26 de febrero de 2017 a las 12:00 am

Juan Jaramillo Antillón recibirá el premio por su magnífica labor de divulgación de la ciencia

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Los premios que se conceden en las diferentes ramas del saber humano son, a veces, mal otorgados por diferentes razones. En algunas ocasiones se han dado sin cumplir ninguno de los preceptos que deben ser la base de la escogencia.

El último Nobel de Literatura fue entregado al compositor y cantante popular Bob Dylan, lo cual produjo un debate que duró varios días sin que al final nadie se pusiera de acuerdo sobre los méritos o carencia de ellos del que lo recibió.

El Nobel de la Paz dado al expresidente de los Estados Unidos Barack Obama también generó discrepancias y muchos lo consideraron absurdo. A Elizabeth Taylor le dieron un óscar simplemente porque corría el rumor de que tenía una enfermedad terminal, lo cual no era cierto. El Nobel de Literatura de Winston Churchill se le podría haber dado como estadista, pero jamás como literato.

Difícil labor. Ser jurado y acertar siempre es muy difícil. Durante varios años fui miembro del jurado que otorga los premios del teatro y aunque traté siempre de ser objetivo y justo, si lo tuviera que hacer de nuevo creo que mi escogencia sería un poco diferente. Ser jurado es siempre un trabajo importante pero también es cierto que no siempre se premia al mejor.

Por eso me alegró mucho que el Magón, el premio más importante que se puede dar a un costarricense por su trabajo de toda la vida, se le dio a quien lo merece desde todo punto de vista: el doctor Juan Jaramillo Antillón. Es la primera vez que este premio se otorga a un médico y la razón para otorgarlo fue su magnífica labor durante muchos años de divulgación de la ciencia.

A Juan lo conozco desde la niñez, ya que somos primos, y sus padres visitaban nuestra casa por lo menos dos veces a la semana. Su padre, de su mismo nombre, llegó de Colombia y se enamoró de nuestra prima Arabella. Era un hombre alto, bien parecido, de porte elegante, y su esposa era muy alegre y desbordaba bondad en cada uno de sus actos. Sus hijos Juan y Orlando fueron inicialmente nuestros compañeros de juegos. Crecieron y los dos se convirtieron en médicos.

Larga carrera. Juan, además, fue profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica y fue ministro de Salud. Ha publicado 35 libros sobre temas diversos, pero todos relacionados con el ser humano: “La cultura contra el mundo”, “Historia y filosofía de la medicina”, “La crisis en el Seguro Social de Costa Rica”, “¿El sexo débil de la mujer?”, “La conducta animal del ser humano y el destino de nuestro mundo”, “La aventura humana”, “El tiempo y la mente”, “Las paradojas de la ciencia”, “Lo humano de los genios” y “Conversaciones con los grandes figuras de la historia”. Este último ha sido la publicación que me ha interesado más, ya que en ella Juan muy ingeniosamente tiene encuentros con las mentes más brillantes que han existido y así conversa con los grandes líderes religiosos como si estuvieran en una reunión de amigos.

Platón, por ejemplo dice que intentó explicar el mundo mediante la razón sin apelar a los dioses o a las simples tradiciones y cuando pregunta a Epicuro si existe o no existe un Dios le responde con otra pregunta: ¿está Dios dispuesto a erradicar la maldad pero no es capaz de hacerlo? En ese caso no es poderoso. Es capaz, pero no está dispuesto a hacerlo, entonces, en este caso, es malvado.

Insto a mis lectores a que busquen este libro y otros similares, y cuando los hayan leído no solo tendrán un mayor conocimiento de las ciencias sino que, también, estarán de acuerdo conque este Magón es muy merecido.

El autor es periodista.

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