Opinión

“Jalar” y olvidar

Actualizado el 29 de agosto de 2012 a las 12:00 am

Nuevas alternativas para solucionar el problema de la eliminación de excretas

Opinión

“Jalar” y olvidar

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

“Jalar” y olvidar - 1
ampliar
“Jalar” y olvidar - 1

Los seres humanos excretan un promedio de 50 litros de heces al año, que multiplicada por 7.000 millones de personas, la cifra se vuelve inimaginable. Además, hay 2.600 millones de personas que no tienen un sistema adecuado de eliminación de excretas y 1.100 millones de personas que practican la defecación al aire libre. Las heces contienen un gran porcentaje de microorganismos, parásitos y metales pesados que contaminan el ambiente y viajan por los ríos hacia los océanos, diseminándose de esa forma a los rincones más escondidos de la Tierra.

Los sistemas actuales de los sanitarios se han llamado “jalar y olvidar”, ya que cómodamente jalamos y olvidamos el destino y las consecuencias para el medio ambiente de nuestro producto. Sobre todo porque la mayoría de las aguas negras no reciben un adecuado tratamiento, produciendo problemas de salud y contaminación ambiental, y, en el caso en que haya, los residuos se tiran a los ríos como si fueran inocuos, pero son muy dañinos, ya que pueden contener agentes farmacéuticos que contribuyen al problema de resistencia a antibióticos y otros problemas de salud.

Además del esparcimiento activo y constante de las heces por el planeta, los sistemas sanitarios de “jalar y olvidar” presentan otro problema muy delicado que es la cantidad de agua potable que se desperdicia. En los viejos sanitarios se gastaban 25 litros de agua por jalada hasta que en 1995, por decreto, en los Estados Unidos se determinó 7 litros por jalada, lo cual sigue siendo demasiado ya que jalamos muchas veces al día y en muchas situaciones con insistencia.

Sanitarios ecoamigables. Todos estos factores han hecho que personas comprometidas con nuestro planeta estén buscando diseños sanitarios que sean más eco-amigables, que sean responsables y que además se adapten a diferentes sociedades y culturas. Es precisamente en los países en vías de desarrollo donde más se han tomado estas iniciativas que han cambiado las comunidades, su bienestar y su salud.

He encontrado en Internet diversos diseños de servicios sanitarios que proveen a una comunidad en particular de todos los beneficios que significan tener acceso a una manera digna y responsable de eliminar las excretas.

PUBLICIDAD

En Costa Rica, no nos quedamos atrás ya que en lugares, como Malpaís, Montezuma, Sarapiquí y otros, se han introducido los servicios sanitarios eléctricos que incineran y no gastan agua, y los desechos no producen contaminación.

En la Universidad de Tecnología en Hamburgo, Alemania, se está trabajando en un sanitario inspirado en una práctica utilizada en el Amazonas, Brasil, hace más de 1.000 años.

Esta nueva tecnología ofrece la creación de una eficiente y estructurada forma de producir un compuesto rico en humus, reutilizando de esta manera los desechos humanos, haciendo que estos puedan ofrecer beneficios a las comunidades, ya que se evita la utilización de agua, la contaminación biológica y química del ambiente.

Es tranquilizador conocer todos los esfuerzos que se están realizando en diferentes lugares del mundo para buscar nuevas alternativas para solucionar el problema de la eliminación de excretas humanas y su reutilización en beneficio de las comunidades.

La próxima vez que jale, piense, conozca su circunstancia y busque alternativas para ser parte de la solución y no del problema.

  • Comparta este artículo
Opinión

“Jalar” y olvidar

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota