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Irrespeto a una sentencia y a la ley

Actualizado el 20 de diciembre de 2012 a las 12:00 am

El Consejo de Gobierno irrespetó la sentencia y al Poder Judicial

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Irrespeto a una sentencia y a la ley - 1
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El irrespeto a la ley lo comete el Consejo de Gobierno con el indulto dado al señor Bernal Arias , condenado a 20 años de prisión por disparar por la espalda a un adolescente de 13 años que huía, al ser sorprendido bajando limones en la finca de Arias. La sentencia le fue impuesta por el Tribunal Superior Penal de San Carlos, y confirmada luego de análisis cuidadoso de los hechos y del video del juicio por los cinco magistrados de la Sala Tercera de Casación.

El ejercicio del derecho de “gracia” o de indulto no es discrecional, sino que debe ejercerse “conforme a la ley”, según lo determina el artículo 147.2 de la Constitución. En cuanto al procedimiento, se regula en el artículo 90 del Código Penal, el cual establece que cuando se quiera otorgar por no estar de acuerdo con la sentencia, se deberá consultar previamente con la Corte Plena, lo que no ocurrió conforme a lo publicado. Y en cuanto al fondo, se regula por la obligación impuesta por la Ley General de la Administración Pública y los principios constitucionales, de que las potestades públicas deben ejercerse con razonabilidad y sin discriminación.

Tal como dijo este periódico en su edición del sábado 15 de diciembre , la “cicatriz circular que dejó una herida de bala en el cuerpo del adolescente Berny Araya” fue determinante para que los jueces de Juicio de San Carlos concluyeran que cuando el veterinario Bernal Arias Sibaja (47 años) disparó “tenía la intención de acabar con la vida del menor”.

La Sala de Casación confirmó esa conclusión: “que el menor no le estaba causando ningún perjuicio patrimonial” y que el dueño de la finca “sí tuvo intención homicida”.

Según lo dijo la propia señora presidenta en la edición del día anterior , el señor Arias actuó en un momento de “emociones profundas”, o sea, en un estado contrario al que tienen por probado ambas sentencias. Por tanto, resulta que el indulto se otorga por divergencia en cuanto a la sentencia en sí misma, y no solo por razones ajenas a esta, y debió previamente a su otorgamiento, ser consultado con la Corte, lo que no se hizo. Primera violación a la ley.

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En cuanto al fondo, las razones que se alegan son contrarias a toda razonabilidad y discriminatorias. A toda razonabilidad, porque alegar que en defensa podía disparar por la espalda al jovencillo que huía, y que ningún peligro ni daño patrimonial le estaba ocasionando, resulta absurdo y contrario al sentido común, y, por supuesto a las causales de justificación aceptadas por el Derecho Penal; y discriminatorias porque lo mismo podrían alegar la gran mayoría de los condenados con solo decirlo, y las cárceles deberían quedar vacías, si la medida se aplicase por igual para no discriminar. O sea, que el Consejo de Gobierno irrespetó a la sentencia y al Poder Judicial y violó flagrantemente el ordenamiento legal al actuar como dueño y no obligado por el Derecho.

En contraste, la prensa ha informado de que el Gobierno inglés denegó en febrero pasado el indulto póstumo que pedían veintitrés mil personas, del genio de la matemática y de la robótica Alan Turing , condenado hace más de medio siglo a una pena por ser homosexual, lo que entonces era delito. Por eso fue denegado, no obstante que dejó de serlo en 1967, porque las consideraciones sobre la homosexualidad cambiaron radicalmente. Ahora de nuevo piden ese indulto el máximo físico inglés Stephen Hawking y otros prominentes científicos.

Desde el punto de vista del Derecho, dado que el derecho penal se aplica retroactivamente, basta con que el hecho ya no sea delito para que proceda ese indulto. Nada de ello ocurre en el caso del veterinario, porque el hecho era y sigue siendo delito, porque la vida es el bien fundamental, y el homicidio por consiguiente es el delito más grave.

Finalmente, el diputado Manrique Oviedo ha manifestado que se limitó a traer la petición de indulto que hacían 800 personas. Pero la víctima, a la que los tribunales concedieron pleno crédito por los hechos juzgados, afirma que en el juicio se le acercó para pedirle que favoreciera con su declaración a Arias, y que él se negó.

El mortal disparo no lo mató por la pronta atención médica, pero la bala quedó en su cuerpo y le ocasiona problemas físicos y emocionales que lo limitan. Ninguna indemnización ha recibido de Arias. Burla doble, gracias a la ayuda del diputado.

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