Infraestructura, desempleo, pobreza y desigualdad

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Agradezco al Dr. Constantino Urcuyo su invitación a dialogar sobre las propuestas de los candidatos para enfrentar los problemas que atraviesa Costa Rica. Nos solicita, en particular, referirnos al diagnóstico de los males y la medicina para curar cuatro temas fundamentales que cita textualmente: infraestructura, desempleo, pobreza y desigualdad. Con gusto atendemos a su convocatoria.

Diagnóstico. El panorama de lo que acontece en el país está claramente esbozado en nuestro programa de gobierno. El desempleo es el principal problema, especialmente duro con las mujeres y los jóvenes. Actualmente ronda el 10% de la fuerza laboral y va en aumento según las informaciones más recientes. La pobreza es otro de los más importantes. El porcentaje de familias pobres se redujo del 27% al 20% durante la administración Calderón Fournier (90-94), pero ha permanecido encima del 20% en las últimas dos décadas. Eso significa más de un millón de pobres. Y, dentro de ellos, un porcentaje equivalente al 6% de las familias se encuentra en una situación de pobreza extrema.

Este estancamiento en la lucha contra la pobreza es inaceptable e injusto desde los puntos de vista económico y social, y lo vamos a revertir con las siguientes políticas.

La desigualdad en la distribución del ingreso es ofensiva y se ha venido incrementando en las últimas décadas. Medida por el coeficiente de Gini, ha subido paulatinamente para ubicarse hoy en 0,518 (cuanto más alto, mayor desigualdad), mientras que en el 2011 era de 0,50. La diferencia entre los quintiles más pobres y los más afluentes de la sociedad se ha incrementado: mientras que el 20% con mayores niveles acumula un porcentaje mayoritario del ingreso total, el 20% más pobre apenas tiene con qué comer y no le alcanza para satisfacer otras necesidades básicas ni, mucho menos, para incrementar su capital humano; mientras que en el 2011 el quintil superior tenía ingresos superiores en 16,7 veces al de los más pobres, ya en el 2012 esa cifra había aumentado a 18,2 veces.

Medicinas. Para combatir la pobreza, desempleo y desigualdad planeamos una serie de acciones. La principal es estimular el crecimiento, venido a menos en esta Administración, pero se aplicarán otras medidas puntuales. Se pondrán en marcha dos grandes programas: reactivación de la economía privada y un ambicioso programa de inversión pública. Entre ambos se podrá estimular el crecimiento del PIB y reducir el desempleo en varios puntos porcentuales. El incremento en la oferta de empleos permitiría, a su vez, disminuir la pobreza, incrementar los salarios reales y mejorar la distribución del ingreso. En ese contexto, consideramos vital poner en marcha programas de calidad en formación y capacitación de los trabajadores para que puedan acceder a empleos mejor remunerados.

Se ha demostrado que la forma más efectiva de generar empleo es mediante la inversión privada. Y, para ello, vamos a restablecer el equilibrio macroeconómico –déficit fiscal y de balanza de pagos– para garantizar la estabilidad, generar confianza, desterrar los riesgos y estimular la inversión de grandes, medianas y pequeñas empresas.

También vamos a rescatar la infraestructura nacional mediante un ambicioso programa de inversión pública financiada con recursos internos y externos: mantenimiento y construcción de carreteras, puertos, puentes, caminos, escuelas, hospitales, clínicas, dispensarios, acueductos, alumbrado público, viviendas para familias de escasos y medianos recursos, entre otros.

El financiamiento de los programas se hará con varias fuentes: incremento de las partidas de inversión del Presupuesto Nacional hasta un 3% del PIB, financiadas con reducción del gasto innecesario, incluyendo consultorías y gastos de publicidad de la Presidencia de la República y demás entidades del sector público, y economías originadas en un programa vigoroso de reforma del Estado; ingresos de una reforma fiscal que haga más eficiente el gasto público, combata de manera eficaz el contrabando y defraudación; y para que los sectores que no pagan los impuestos o no contribuyen con lo que deben, lo hagan, en cumplimiento del principio constitucional de solidaridad y del más adecuado reparto de la riqueza.

También se incrementarán las partidas de inversión de todas las instituciones autónomas y semiautónomas del Estado, municipalidad y demás entidades públicas, mediante empréstitos externos financiados en términos blandos, a contratar con organismos y entidades bancarias internacionales y gubernamentales, y mejor utilización de los empréstitos ya acordados. Se canalizarán recursos de las operadoras de pensiones bajo los lineamientos técnicos de la Supen, mejoraremos la concesión de obra pública, pero realizada en forma transparente y desterrando la corrupción mediante adecuados procedimientos de contratación administrativa en exclusivo beneficio de la colectividad.

En su momento invitaremos a todos los costarricenses a visitar nuestra página web para que puedan apreciar no solo el diagnóstico, sino las medicinas que amablemente solicita don Constantino Urcuyo.

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Noticia La Nación: Infraestructura, desempleo, pobreza y desigualdad