Opinión

Información inexacta

Actualizado el 23 de septiembre de 2014 a las 12:00 am

Opinión

Información inexacta

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Respecto a la nota “Sala Tercera redujo sus fallos en un 62%, pero mantiene personal”, del periodista David Delgado, publicada por este diario el pasado 16 de setiembre, deseo manifestar lo siguiente:

La Sala tiene como competencia la resolución de los recursos de casación y procedimientos de revisión, así como de los procesos seguidos contra los miembros de los supremos poderes y resolución de conflictos de competencia, además de rendir informes que solicitan la Corte Plena y la Asamblea Legislativa sobre temas como consultas a proyectos y reformas de ley, informes disciplinarios, consultas en solicitudes de indulto, contestación de recursos de hábeas corpus, recursos de amparo y emplazamientos por acciones de inconstitucionalidad, entre otros. Durante el 2013, demandó la atención de 794 recursos de casación, 524 procedimientos de revisión, 39 casos contra miembros de supremos poderes, 33 recursos de amparo y hábeas corpus, así como 104 informes, dictámenes y consultas sobre diversos temas.

De conformidad con los recursos y procesos que se conocen en la Sala Tercera, donde se dictan resoluciones –admisibilidad y fondo–, por medio de las cuales se resuelven los procesos, cada magistrado resolvió, para el año 2013, un promedio de 27 asuntos por mes. Debe quedar claro que las resoluciones que se dictan en admisibilidad, tienen un alto grado de complejidad y estudio, redacción de proyectos, estudio de estos y la toma de la decisión final.

En la información, el comunicador indica que cada magistrado de la Sala, en el año 2013, resolvió apenas 3 sentencias de fondo en casación por mes, siendo lo correcto un promedio de 4,41 sentencias de fondo por mes, así como un promedio de 10,63 sentencias de admisibilidad en recursos de casación por mes. La decisión final de los recursos de casación –admisibilidad y fondo– se extendió únicamente a 6 meses y 2 semanas para el 2013, y no a 17,5 meses, como se dice en el artículo.

De lo anterior, se tiene que la Sala ha hecho grandes esfuerzos por bajar los tiempos de resolución en los recursos de casación –admisibilidad y fondo–. En este sentido, como se dijo líneas atrás, el tiempo de resolución en casación fue de 6 meses y 2 semanas, acortando casi a la mitad su duración. Para el 2012, fue de 11 meses y 2 semanas; en el 2011, de 10 meses y 2 semanas; para el 2010, de 10 meses, y, por último, en el 2009, de 10 meses y 3 semanas.

De la misma manera, se indica en el artículo que cada magistrado de la Sala, en el 2013, sacó apenas una sentencia de fondo en revisión por mes, siendo lo correcto un promedio de 2,55 sentencias de fondo por mes y un promedio de 7,33 sentencias por magistrado en admisibilidad de procedimientos de revisión por mes. Para la totalidad de los procedimientos de revisión, resueltos durante el 2013 –admisibilidad y fondo–, se extendió la toma de la resolución a 14 meses y 2 semanas. Es importante tomar en cuenta que, en gran parte de los procesos de revisión, siempre intervienen magistrados suplentes, pues los titulares nos tenemos que excusar de conocerlos, debido a que anteriormente resolvimos en el mismo proceso.

En el artículo se afirma que la Sala “… creó nuevas plazas y contrato un equipo de 12 letrados adicionales, a cargo de la presidencia…”, lo cual no es cierto en la cantidad indicada. Con la entrada en vigencia de la ley N° 8837, “Ley de creación del recurso de apelación de la sentencia, otras reformas al régimen de impugnación…”, se realizaron estudios previos, de carácter profesional y técnico, por parte del Departamento de Planificación del Poder Judicial y con la debida aprobación de las jefaturas correspondientes, donde se llegó a determinar necesario y oportuno reforzar, mediante plazas extraordinarias, el cuerpo de letrados asignados a la Sala Tercera en 5 plazas más, las cuales se prorrogarían, previos estudios de factibilidad y necesidad, conforme a la entrada y salida de asuntos a la Sala.

Por otra parte, no es cierto que los recursos de casación que se interponen ante la Sala Tercera pasan por un filtro de 12 letrados que los analizan si cumplen, o no, con los parámetros de admisibilidad, como se dice en el artículo. En realidad, se tomó la decisión por el gran trabajo que requería una inmediata atención de la admisibilidad de los procesos, modificar el sistema, donde, al día de hoy, todos los letrados de la Sala conocen por igual asuntos en admisibilidad como en fondo y cualquier otro tipo de gestión relacionada con los casos que conoce la Sala.

Es importante indicar que el sistema actual del recurso de apelación de la sentencia penal y del recurso de casación fue una decisión adoptada por el legislador, en cumplimiento de la decisión –condena contra nuestro país– tomada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el año 2004 –caso Herrera Ulloa vs. Estado de Costa Rica–, para garantizar el derecho fundamental a la doble instancia.

Por ello, al aprobarse la referida ley 8837, el legislador brindó un fuerte empuje al cumplimiento de ese derecho fundamental y siguiendo, muy de cerca, las fallos de la Sala Constitucional, acerca del principio de progresividad de los derechos fundamentales, generando, a su vez, la reforma al recurso de casación penal y consagrándolo en la normativa aprobada en el 2010. Respecto al recurso de casación, el legislador lo diseñó y reguló como un recurso extraordinario, y no como una tercera instancia, donde el control de legalidad es su fundamento esencial, y su función práctica dirigida a la unificación de la jurisprudencia, para brindar seguridad jurídica al usuario del sistema de justicia penal.

Carlos Chinchilla Sandí, magistrado presidente de la Sala Tercera, Corte Suprema de Justicia.

  • Comparta este artículo
Opinión

Información inexacta

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota