Opinión

Hermana dolorosa

Actualizado el 31 de octubre de 2014 a las 12:00 am

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Dicen jocosamente que Charles Darwin lo afirmó: “Todas las especies evolucionan, menos la humana, por supuesto”. En ese punto y tantos otros, sobrada razón tenía. Lo aplicaré a la mitad de la población mundial: más allá de regímenes políticos y económicos, las mujeres suelen seguir en desventaja respecto de los varones.

Disfraces ideológicos. Bajo disfraces ideológicos, se ha querido justificar que el sufrimiento de las mujeres forma parte de su destino: es el tema de la madre o la hermana doliente –en latín, soror dolorosa–. Necio, mi corrector se empeña en poner “sopor”. Se remonta lejos el tema, con la Virgen del Pilar, pero entiendo que, todavía ahora, hay una orden religiosa femenina,con el símbolo de un hipertrófico corazón en el pecho. Algo de masoquismo hay detrás de eso. Fuera todavía en queja estética, al estilo de Baudelaire, pero no: lo asumen como condición esencial de sus vidas.

No tiene por qué ser así: la vida, la naturaleza y nuestro ser inspiran felicidad: ¡un derecho humano explicitado por Jefferson hace más de doscientos años! Mi padre, eminente ginecólogo, se declaraba “asistente de Dios” y, por eso, era casi fanático del “parto sin dolor”. Sobre esto, daba clases para la “Obra Nacional de Infancia”, programa que los esposos Calderón Guardia importaron.

Pues bien, si ahora uno busca sobre el tema en Internet, se topa con cualquier cosa, menos con esa honda línea cultural que, durante siglos enteros, impregnó nuestra civilización occidental: Soror Dolorosa refiere ahora, en primer lugar, a un reciente grupo musical francés. El nombre lo habría puesto el grupo “inspirado en la novela Brujas-la-Muerta , de Georges Rodenbach… ¡Por favor! Crasa ignorancia: en la obra de este simbolista de fin del siglo XIX se entiende la alusión, porque su tesis central (tan lograda en lo estético) era la influencia de la arquitectura gótica de su ciudad en los personajes. Su narrador omnisciente nos sigue explicando que el personaje principal “se encontraba como un hermano silencioso y en melancolía de esta Brujas dolorosa, sorrordolorosa, así va, en latín, en el capítulo X. Por cierto, en mi Antigua-la-Viva (Promesa, 2014) desarrollé este tema en comparación con una obra del guatemalteco Gustavo González Villanueva.

Sistema opresivo. Sin embargo, la cruel actualidad mundial me obliga a poner en evidencia otro significado, doloroso como pocos, de hermanas, simplemente humanas, cómo no, pero que, por desgracia, nacieron y se educaron bajo el yugo de un sistema opresivo que se atreve a llamarse “religión”. En vez de separarnos, este vocablo debería unirnos a todos bajo un solo techo planetario, en agradecimiento por el don de la vida. Pero no: nada más de estos últimos días traigo a la palestra sendos casos contemporáneos de “hermanas dolorosas”.

El primero es el de más de doscientas colegialas, raptadas al amparo de la noche en Nigeria. ¿Su pecado? Igual que la nueva premio nobel de la paz: según el código, dizque religioso, de Boko Haram y sus secuaces, estudiar por el placer de saber, de descubrir, de elegir… merece castigo de mutilación y de muerte. ¡Habrase visto! (Y pensar que ya hay gérmenes de este tipo de esclavitud medieval también en Costa Rica). Pobres: si es que de verdad las liberan, ¿serán capaces de liberarse a sí mismas de este lavado mental que les hicieron, tapándoles todo el cuerpo y hasta el cerebro?

También tengo ahora en la retina la foto de otro caso: en Costa Rica echamos de menos una Policía de Tránsito que, de verdad, vigile y castigue a tanto aprovechado infractor, mientras que, en Irán, se dan el lujo de tener un cuerpo motorizado que persigue a mujeres que no lleven su hijab de manera “normal” , es decir, con la cara casi toda tapada. Este cuerpo represivo se entiende allá oficialmente como protección jurídica para “ordenar el bien y prohibir el mal”…

Apaga y vámonos. Hermanas dolorosasposmodernas, las compadezco: como Olympe de Gouges y tantas en Occidente, ¿cuántas de ustedes serán todavía ultrajadas y decapitadas?

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