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La Habana: ¡apague y vámonos!

Actualizado el 28 de julio de 2013 a las 12:02 am

Es imposiblemontar losdiálogossobre la mentira

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Desde el comienzo de los diálogos insistí en que era imposible montar los diálogos sobre la mentira como arma de negociación de las FARC.

Repasémoslo: cese al fuego unilateral: mentira; no somos narcotraficantes: mentira; no somos victimarios del pueblo: mentira; no somos terroristas: mentira; no hay secuestrados en Colombia: mentira (ahí está el caso reciente del exmarine norteamericano que pomposamente ofrecen liberar “generosamente” como un gran “aporte”); no asesinamos al pueblo: mentira: acaban de incendiar y destruir varias poblaciones y de emboscar a una treintena de soldados y rematar fría e infamemente a la mitad de ellos, y siguen volando puentes, matando civiles y ofreciendo armas a los campesinos para que subviertan el orden.

Todo está justificado para sacar más ventajas en la mesa de negociación. Al Gobierno le parece lógico que obren así y sigue sentado a la mesa haciéndoles reverencias. Y los colombianos tragando entero las soluciones que les propone el Gobierno, que tiene metido en la cabeza que el diálogo con las FARC hay que llevarlo al final al precio que sea.

¿Vale la pena? Ha llegado la hora de preguntarse: ¿Vale la pena seguir en una mesa en la que una de las partes lo único que quiere es sacar provecho mediático de las negociaciones y ganar simpatizantes para su guerra?; ¿no se habrá llenado la copa del cinismo de las FARC, con su desfachatez y su actitud irracional, como para decir “!basta!?; ¿estaremos esperando que le pongan una bomba al avión presidencial, que bombardeen el palacio de Nariño o incendien el Congreso, para tomar una decisión?

¿Si no van a entregar las armas ni a dejar de ser fuerza beligerante, si no van a reconocer la verdad del conflicto y no van a dejar el negocio del narcotráfico, si quieren formar parte del ejército, si exigen que se les entregue el control de las reservas campesinas, si no van a reparar a las víctimas, entonces, ¿qué tipo de negociación es esta? O ¿es que se trata de una rendición del Estado a la guerrilla?. ¿Será el circo de La Habana permanente como el Circo de Sol?

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Vender a los colombianos. ¿Por qué razón el gobierno Santos nos quiere vender a los colombianos que la única salida es sacar adelante un proceso de paz con las FARC así lo resultante sea un auténtico parto de los montes?, ¿por qué vamos a creer ahora en la sinceridad de quienes a cada paso niegan la verdad de los hechos?, ¿por qué no abortar ese proceso que nació muerto? Si las FARC no están negociando para que todos ganemos sino solo para que ellos ganen,¿será justo hablar de indultos totales, generosa participación en política, con facilidades económicas incluidas?

¿Quién va a responder a las familias de los centenares de miles de víctimas de las FARC?, ¿será que nos estamos embobando al creer que el país no tiene futuro sin la venia de la guerrilla?, ¿hasta cuando tendremos que aguantarnos la hipocresía y las pantomimas de quienes se presentan como víctimas del Estado cuando en realidad son los principales victimarios?

Miedo generalizado. ¿No será que existe un miedo generalizado a tomar una posición diferente frente a todos los desplantes y burlas al proceso de parte de la guerrilla, con tal de llegar a un acuerdo?, ¿no bastará recordar al comunismo, que se presentó como salvador del mundo durante 70 años, y se desplomó en poco tiempo, víctima de su totalitarismo, de su cerrazón, de su intolerancia y de los 100 millones de muertos sacrificados por la revolución irreversible? ¿No van las FARC por este camino hace tiempo?

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