Opinión

Futuro envejecido

Actualizado el 28 de julio de 2015 a las 12:00 am

Es necesario que el Estado se prepare para el cambio en la estructura poblacional

Opinión

Futuro envejecido

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Al abrir la puerta noté que sus ojos tristes se dirigieron hacia mí como rogándome que me sentara con él. No lo hice y todavía me duele haberme sentado en otra mesa.

El café estaba poblado de adultos mayores, que al igual que él, en su ritual de socialización, buscaban con quien hablar.

Es probable que ese día infructífero se redujera a pronunciar frases como “un café por favor”, “cuánto es” y “muchas gracias”.

Tiempo atrás, una de sus amigas se cayó y aunque gritó durante toda la noche pidiendo auxilio, nadie la escuchó. Vivía sola. Una quebradura la envió al hospital, luego a un hogar de ancianos y días más tarde a la tumba.

En los pueblos rurales es cada vez más común ver casas, escuelas e industrias abandonadas. La gente migra a ciudades más grandes por mejores servicios, oportunidades o simplemente en busca de gente con quien departir. Pueblos centenarios están hoy en extinción.

A una mayoría de los jóvenes ya no les interesa tener hijos. Prefieren invertir su tiempo en una carrera por el éxito, cualquiera sea su significado. Aun así, ¿se les puede culpar por ello? Es difícil juzgar.

Estas situaciones ocurren en países como Alemania, donde la proporción de adultos mayores crece más rápido que la de los jóvenes. Este año, registró una natalidad promedio de 8,3 niños por cada 1.000 habitantes, y quedó así por debajo de Japón, dueño hasta ahora de la menor tasa anual de nacimientos del mundo con 8,4 niños. Ambos países también registran la mayor mediana edad del planeta, cercana a los 46,1 años.

Efecto económico. A corto plazo, esto ha generado alertas por las graves consecuencias del fenómeno demográfico sobre la economía, debido a la falta de mano de obra, reducción de la población activa y el atractivo como destino empresarial. En el mediano y largo plazo, esto también tendrá repercusiones sobre prácticamente todos los aspectos de la vida en sociedad.

Algunas acciones tomadas por Alemania incluyen los incentivos fiscales para familias con hijos y programas de atracción de jóvenes talentosos. En los países escandinavos se educa para tener hijos, se ampliaron los periodos de maternidad y facilitó el acceso a guarderías. Sin embargo, esto no es suficiente. Por eso, existe un llamado a redoblar esfuerzos y establecer políticas que aborden este tema de manera integral.

En Costa Rica, la tasa de natalidad es de 16 niños y la mediana de edad es de 30 años. Aunque la situación no es tan dramática como en los países mencionados, ya contamos con los índices más preocupantes de la región. Además, datos del INEC revelan un creciente envejecimiento de la población costarricense, cuyos efectos se verán en menos de dos generaciones.

¿Cómo será una sociedad con más adultos mayores que jóvenes? ¿Qué tendremos que hacer para mantener el ritmo de innovación y emprendimiento necesarios para el crecimiento del país? Esto considerando que la sociedad costarricense ha avanzado gracias al balance de cualidades aportadas por adultos y jóvenes tales como sabiduría y vigor, experiencia y toma de riesgos, moderación y empuje, prudencia y desafío de paradigmas.

Momento de actuar. Es necesario que el Estado empiece a prepararse para el cambio en la estructura poblacional, que anticipe cómo contar con los medios que garanticen a sus ciudadanos una vejez digna y de calidad. Que consolide un sistema de pensiones justo, solidario y sostenible así como infraestructura y servicios especializados para este segmento poblacional. Por otro lado, el Estado también debe procurar facilidades para quienes opten por un estilo de vida con hijos.

Este es el momento oportuno de tomar medidas.

Keilor Rojas Jiménez es investigador.

  • Comparta este artículo
Opinión

Futuro envejecido

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota