Opinión

Evasión y elusión: parte de la misma enfermedad

Actualizado el 07 de mayo de 2016 a las 12:00 am

La pérdida de recursos, de forma legal o ilegal, erosiona los esfuerzos de los gobiernos

Opinión

Evasión y elusión: parte de la misma enfermedad

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

El 14 de abril pasado, a raíz de las divulgaciones periodísticas conocidas como los Papeles de Panamá, el presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, dijo: “Cuando los bienes de un Estado son sacados y colocados en esos paraísos fiscales, todo esto tiene un enorme efecto negativo en nuestra misión de poner fin a la pobreza y alentar la prosperidad compartida”.

La pérdida de recursos, de forma legal o ilegal, erosiona los esfuerzos de los gobiernos, y debe ser combatida a fin de introducir más justicia en los sistemas tributarios y fortalecer la tarea de los gobiernos para cumplir determinados objetivos de desarrollo.

Por ello, y por la desactualización de los impuestos de ventas y renta, desde hace unos años la medición del incumplimiento tributario, el cálculo de la elusión y la evasión –que permiten identificar dónde están los vacíos más importantes que deja la legislación– se han convertido en un tema de interés público.

Medición reciente. Las mediciones generales de todo el sistema tributario no tienen una larga historia en Costa Rica. El primero de estos documentos fue elaborado entre el 2013 e inicios del 2014, por la División de Política Fiscal del Ministerio de Hacienda, con la participación directa del despacho del entonces ministro, utilizando la metodología que para estos efectos ha impulsado el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En una entrevista concedida al semanario El Financiero, el 7 de mayo del 2014, el entonces viceministro de Ingresos, Álvaro Ramos, hizo públicos los resultados del primer estudio de incumplimiento tributario del período 2010-2012.

Dicho estudio estableció que, para el año 2012, el nivel de incumplimiento en los principales impuestos se estimaba en un 7,75% del producto interno bruto (PIB).

En febrero del 2016, dimos a conocer los resultados de la ampliación de este mismo estudio hasta el período 2013. Este documento incluye el no pago de los impuestos general sobre las ventas (IGV) y sobre la renta (ISR) y sitúa en un 8,22% del PIB la estimación del incumplimiento del 2013.

La metodología impulsada por el FMI, usada en nuestro estudio y que es utilizada también por otras entidades como la Cepal, consiste en estimar un potencial recaudatorio, recurriendo a fuentes como la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) y las cuentas nacionales del Banco Central.

Este potencial se contrasta con lo efectivamente recaudado, de acuerdo con datos propios del Ministerio de Hacienda, y no incluye las estimaciones por exoneraciones de impuestos.

Tres factores. El incumplimiento tributario estimado en los estudios del Ministerio de Hacienda se compone de tres factores: a) Evasión, que es el no pago de impuestos sin razón legal. b) Elusión, que se refiere al no pago de impuestos utilizando para ello portillos legales. c) Mora, contempla aquellos impuestos que siendo declarados no son pagados.

Si bien cuando se habla de evasión se sabe que no existe incumplimiento cero en ninguna parte del mundo, lo cierto es que, en nuestro país, la obsolescencia de nuestras normas tributarias favorece ese incumplimiento por medio de la elusión, la evasión o el fraude.

En cuanto a la elusión, como ya lo hemos manifestado, coincidimos con quienes argumentan que las sociedades en el extranjero pueden crearse para fines lícitos. Sin embargo, el problema se presenta cuando estas sociedades son creadas con la finalidad de aprovecharse de paraísos fiscales y de una ley del impuesto sobre la renta con amplios vacíos en su regulación de fondo, como la vigente en nuestro país.

La existencia de estos vacíos en las leyes que rigen nuestros impuestos, así como las limitaciones existentes hoy para acceder a información de los beneficiarios finales de las entidades jurídicas, entre otras, dan paso a que, en nuestro país, buena parte del incumplimiento tributario se concentre en la elusión fiscal.

Propuestas de reforma tributaria como la contenida en el proyecto de lucha contra el fraude fiscal, particularmente sobre el registro de beneficiarios finales de entidades jurídicas, y en el proyecto de ley del impuesto sobre la renta, permiten visualizar que la solución al problema de nuestro sistema tributario es integral.

Por ello, es urgente que la Asamblea Legislativa apruebe, cuanto antes, el proyecto de lucha contra el fraude fiscal. Así, no solo se reduciría el incumplimiento tributario, sino que el país contaría con una mayor justicia en este campo.

Los estudios que demuestran el nivel de incumplimiento tributario nos dan pistas importantes sobre las áreas más sensibles, ya sea de evasión o de elusión, y que por lo tanto requieren mayores ajustes y mejoras.

La posibilidad de contar con un nuevo marco legal y con las herramientas necesarias para dotar a la Administración Tributaria de eficientes instrumentos de cobro son fundamentales para enfrentar los problemas de evasión y elusión que nos afectan a todos.

El autor es vicepresidente de la República y ministro de Hacienda.

  • Comparta este artículo
Opinión

Evasión y elusión: parte de la misma enfermedad

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota