Opinión

Empleo y microempresas de construcción

Actualizado el 09 de febrero de 2015 a las 12:00 am

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Empleo y microempresas de construcción

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Una preocupación vigente en materia de vivienda y asentamientos humanos es cómo desarrollar un programa que trascienda la visión sectorial, de manera que incida en la generación de empleo, de ingreso familiar, y se articule en una estrategia de lucha contra la pobreza a nivel territorial.

El deterioro del parque habitacional es un problema que supera hasta tres veces el problema de la carencia de la vivienda. En otras palabras, lo que avanzamos construyendo vivienda nueva, lo “borramos” no reparando la vivienda existente. Es importante señalar, además, que la solución habitacional, aunque fundamental, es insuficiente para la superación de la pobreza. La falta de ingreso por baja calidad de empleo y de capacidades para optar por uno mejor supone un límite muy importante para el impulso de una política social más integral e inclusiva.

En este sentido, las microempresas de construcción representan una alternativa para el fortalecimiento del empleo y la empleabilidad en función de tres características: su localización en barriadas populares, la capacidad de movilizar mano de obra local y sus bajos costos de operación.

Con apoyo del Programa ONU-Hábitat Costa Rica, en la Administración anterior quedó planteado un programa para el fomento de microempresas de construcción, sobre todo vinculadas a la temática de la reparación, ampliación, mejora y terminado de viviendas (RAMT), por medio del uso del bono familiar de vivienda.

Esta propuesta contempla varios aspectos centrales:

Definición de política. Una definición de política a cargo del MIVAH, incluyendo parámetros de política, así como los lineamientos generales de la estrategia. Miembros de la Dirección de Gestión Integrada del Territorio del MIVAH colaboraron activamente en este aspecto.

Abordaje interinstitucional. El programa involucra la participación y articulación de varios ministerios y entidades (Trabajo, Vivienda. Bienestar Social/IMAS, Bahnvi, INA y bancos estatales, entre otros), a fin de promover acciones interinstitucionales para la superación de la pobreza.

Programa centrado en el bono RAMT. Pese a la dimensión del problema del deterioro del parque habitacional, su uso ha sido muy limitado, sobre todo por la ausencia de un empresariado interesado. Este desinterés deja un campo abierto para que las microempresas de construcción asuman el reto de copar esta demanda. Con esto, se logra, además, propiciar que actores locales adquieran un conocimiento práctico y funcional sobre el Sistema Financiero Nacional para la Vivienda, y anular intermediaciones innecesarias y perniciosas.

Dimensión barrial. La economía de escala es fundamental cuando se trata de asumir la reparación y mejora de vivienda. La experiencia nos ha indicado que la atención de casos individuales no es rentable: Por eso, el objetivo debe orientarse hacia conjuntos de familias en barrios predefinidos, perfectamente complementarios con programas de mejoramientos de barrios o renovación urbana.

Activa participación municipal. Esto, en la selección de barrios, formación de las empresas, seguimiento de la actividad y diversificación de la intervención. La propuesta sugiere iniciar con un plan piloto identificando cuatro municipios.

Uso de mano de obra local. Supone, por parte del municipio, la localización de las capacidades empresariales existentes y desarrollar la estrategia de capacitación que demande.

Amplio programa de capacitación. Su base central debía ser perfilada por el Mivah, con el apoyo de entidades como el INA, las universidades y otras instituciones.

Fuente de financiamiento. Se trata de una fuente que permita financiar las microempresas y contar con los recursos para la capacitación. Una tarea que puede asumir el sistema de Banca para el Desarrollo.

Entidad gestora y coordinadora. La entidad debe ser capaz de desarrollar el programa y darle sostenibilidad en el tiempo.

Como parte de una respuesta nacional en materia de empleo que tanto urge, sería importante que esta propuesta sea revisada e implementada en el marco de las acciones de lucha contra la pobreza anunciadas por este Gobierno.

Al respecto, solo me resta reconocer el interés de las actuales autoridades en este sentido. Este es un tema de importancia social que puede tener un hondo significado para los sectores más deprimidos de nuestra sociedad.

El autor es consultor.

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