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Desigual progreso en Centroamérica

Actualizado el 12 de junio de 2017 a las 10:00 pm

Costa Rica está más o menos estancada, y Guatemala y Honduras retrocedieron

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Desigual progreso en Centroamérica

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Los países centroamericanos se encuentran en puntos muy diferentes de desarrollo. No existe un único conjunto de políticas o ideologías que ayuden a todos simultáneamente. Conocer a fondo las dinámicas de distribución de nuevos ingresos y las fluctuaciones en el bienestar de los menos beneficiados en cada país, es un arma indispensable en el diseño de políticas para mejorar nuestra región.

En la última década, estos países han tenido dinámicas internas completamente diferentes en términos de cómo el crecimiento se ha traducido en prosperidad compartida para los distintos segmentos socioeconómicos, y han tenido calificaciones “verdes”, “amarillas” y “rojas”.

“Verde” son los que vieron progreso (aunque con ciertos problemas); “amarillo”, los que vieron resultados mezclados; y “rojo”, los que no tuvieron ningun progreso y hasta fueron para atrás.

El Salvador y Nicaragua han experimentado trayectorias mixtas, calificadas de amarillas. En Nicaragua, la economía se contrajo en términos reales, el coeficiente de Gini subió y el crecimiento de ingresos fue regresivo para los diferentes grupos socioeconómicos, a pesar de la mejora en las tasas de pobreza de Nicaragua.

De hecho, mientras los ingresos anuales promedios bajaron $230 y $1.200 para las clases pobres y medias, respectivamente, subieron $2.300 para los ricos. Claramente, aunque los pobres en menor precariedad mejoraron levemente, los sectores vulnerables y medios empeoraron su condición general.

Deterioro. Por otra parte, Guatemala y Honduras se mantienen sin lugar a dudas en el rojo, impulsadas por el deterioro general de la mayoría de los indicadores de prosperidad y bienestar compartido.

De hecho, la pobreza subió significativamente en un 4% y un 5% respectivamente. La pobreza extrema ha vivido una historia similar. Aunque el ingreso anual promedio en Guatemala aumentó $260, este creció más lento que la economía en general.

En Honduras, este segmento creció más rápido que la economía, pero solo porque la economía se encogió en términos reales: sus ingresos en realidad únicamente crecieron $28 en seis años. Y aunque la clase media incremento un 20% sus ingresos, todavía se deben sobrepasar 90 personas de cada 100 para alcanzar la clase media, situación que empeoró desde el 2010.

Progreso. Costa Rica y Panamá son los países en verde, aunque con diferentes intensidades. La pobreza en nuestro país ha presentado gran resistencia, aunque se mantenga por mucho como la más baja de la región. En términos de redistribución, el casi inmovible índice de Gini no cuenta la historia completa.

De hecho, ha habido importantes avances para la clase media. Esta clase pasó de representar el 45% al 47% de la población en solo seis años, y sus ingresos promedio anuales se incrementaron en $280 por persona.

Yéndose más al sur, Panamá ha visto un desempeño económico espectacular, a pesar de que su distribución de ingresos siga siendo la más desigual de la región. Por ejemplo, el promedio anual por persona para los pobres panameños subió solo $320, mientras que para los ricos aumentó $16.000 en seis años. Un crecimiento del 5,2% anual.

Patrones compartidos. América Central no constituye un bloque homogéneo, como lo ilustran los diferentes caminos de redistribución y reducción de pobreza. Sin embargo, existen patrones compartidos que se necesitan entender para focalizar las políticas públicas.

Primero, América Central tiende a crecer regresivamente, lo cual significa que los sectores más ricos crecen más rápido que el promedio de la economía y los sectores más pobres más lento.

A pesar de esto, se prefiere sin duda alguna el crecimiento desigual de Panamá, al de solo los ricos en Nicaragua. El segundo punto es que la clase media se ha expandido, aunque es la pluralidad de la población en Costa Rica y Panamá.

Los ingresos de la clase media se han incrementado también, aunque no tan rápido como la economía.

Finalmente, la reducción de la pobreza sigue siendo un tema sin resolver. Costa Rica está más o menos estancada, y Guatemala y Honduras han visto graves retrocesos. El autor es economista.

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