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Cuidemos nuestro trapito de dominguear

Actualizado el 04 de junio de 2013 a las 12:00 am

La apuestanacional en educación debe seguir evolucionando

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Invertir en educación es buen negocio. En Costa Rica lo hemos comprobado. El 26 de abril en la Casa Blanca, uno de nosotros le pudo comentar al presidente Barack Obama que, “en nuestros países, el recurso natural más importante es la juventud. En Costa Rica lo reconocimos hace años y decidimos invertir para darle valor agregado a nuestra materia gris. Hoy recogemos los frutos de esa inversión”.

¡Y no fue cuento! A su llegada al país, el 3 de mayo, el presidente fue recibido por nada menos que cuatro brillantes beneficiarios de esa inversión, los estudiantes Katherine Fernández, Génesis Soto, John Junior Thomas y Bryan Badilla, alumnos destacados de los colegios científicos nacionales que pronto continuarán sus estudios en Ciencias, Matemáticas y Mecatrónica en los Estados Unidos.

La reacción del presidente Obama fue inmediata. Al conocer las ambiciones estudiantiles, dejó de lado la estricta rutina de seguridad y protocolo para posar con los jóvenes en su primera fotografía en suelo tico. “Quedé simplemente atónito”, manifestó uno de los estudiantes luego de que el presidente les manifestara: “Sigan por ese camino que es el del futuro.” En conferencia de prensa, horas más tarde, el presidente volvió a resaltar la importancia de la educación para el desarrollo y la generación de oportunidades que, asimismo, alejan a la juventud de las drogas. Al responder a los periodistas, no pasó por alto aquel encuentro del aeropuerto, mencionando con énfasis su satisfacción y recalcando que nuestras relaciones bilaterales deben ir más allá del tema del narcotráfico y la seguridad.

Lo que el presidente Obama observó es lo que Costa Rica ha venido haciendo por muchos años. Nos enorgullecemos de ese legado visionario de nuestros antepasados. Sin embargo, nuestra posición ventajosa en el ámbito educativo no viene con garantía; se desvanecerá rápidamente si no la cuidamos y la fortalecemos en un mundo intensamente competitivo y globalizado.

Al mirar hacia adelante, la apuesta nacional en educación debe seguir evolucionando, actualizándose de cara a la realidad de un planeta altamente tecnológico.

En la década de los ochenta invertimos en la creación de varias decenas de colegios técnicos profesionales que nos han hecho competitivos en la manufactura avanzada de un sinfín de productos que hoy exportamos y en un turismo altamente sofisticado. Ahora, en la segunda década del siglo XXI, se nos presenta una nueva ola de oportunidad en el campo aeroespacial, la medicina, las energías limpias y, en general, la industria del conocimiento.

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Para ser competitivos en esos campos, requerimos, además de los científicos e ingenieros que producen nuestras universidades, una nueva generación de supertécnicos: expertos en criogenia, superconductividad, materiales avanzados, nanotecnología, ultravacío, tecnología de plasma, manufactura digital y muchas otras. Para llenar ese vacío, la Asociación Estrategia Siglo XXI, conjuntamente con el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) y la Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda (Earth) propusieron en el 2008 la creación de un centro de capacitación técnica avanzada en Liberia, un “semillero” de mano de obra sofisticada, que nos hace falta, no solo para atraer ese nuevo haz de industrias del conocimiento que buscan nuevos nidos de oportunidad en el mundo en desarrollo, sino para generarlas nosotros mismos dentro de nuestro suelo tico, con capital local y personal altamente calificado y mundialmente competitivo.

Por más de cuatro años, el proyecto ha ido progresando lentamente, impulsado por aquellos que ven su importancia y frenado por algunos que no. Nosotros nos sumamos a los primeros. En agosto del 2012, el INA firmó un Memorandum de Entendimiento con La Estrategia Siglo XXI, La Universidad Earth, la empresa Ad Astra Rocket Company y El Southwest Research Institute (SwRI) de San Antonio, Texas, para desarrollar el currículum inicial del programa de entrenamiento técnico. Planos de las instalaciones iniciales del complejo ya están diseñados y la adquisición del terreno en el polo de desarrollo tecnológico de la Earth en La Flor de Liberia se completó en el 2010. Anticipando la construcción del plantel, ya se han desarrollado varias capacitaciones y experiencias con la Universidad Earth y otras a nivel nacional, seminarios sobre energías limpias, producción de hidrógeno, pequeñas plantas hidroeléctricas, energía solar, superconductividad, tecnología de plasma, ultravacío y varias otras. La alianza estratégica con el SwRI, uno de los más importantes a nivel global, en materia de energías alternativas, aeronáutica y aeroespacio, nos abre nuevas puertas a nuevos mercados tecnológicos de cientos de miles de millones anuales en los cuales hoy no participamos. La carencia de supertécnicos es un fenómeno global y nuestra posible oferta a esa demanda nos brindaría una posición envidiable a nivel mundial. Tenemos la materia gris para lograr nuestros sueños.

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La juventud espera y los responsables debemos dar el ejemplo de mantenernos firmes apoyando estas iniciativas, con visión de largo plazo. La educación seguirá siendo la gran apuesta nacional. A pesar de la viscosidad institucional y la desconfianza que nos caracteriza en estas cosas, los avances deben continuar con fuerza y sin dilación, porque debemos seguir adelante reforzando la educación en todos sus niveles y evolucionando al ritmo del mundo.

¡Invertir en educación es buen negocio! Hemos tenido un buen pasado y deseamos que nuestros hijos, nietos y los que no han nacido todavía puedan también decir lo mismo.

Franklin Chang Presidente de Ad Astra Rocket

Olman Segura Ministro de Trabajo

José Zaglul Rector de Universidad Earth

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