Opinión

Costosa imprecisión

Actualizado el 17 de noviembre de 2016 a las 12:00 am

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Costosa imprecisión

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Es inconcebible, injusto, que una comunicación poco clara de los magistrados de la Sala Constitucional ocasionara que los combustibles no bajen de precio. Así, los costarricenses no solo pagamos la gasolina y el diésel más caro de la región, sino que en momentos en que el costo internacional tiende a la baja, una confusión legal nos impide disfrutarla.

Desde hace un mes, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) congeló la aplicación de la metodología que utiliza para actualizar las tarifas de combustibles, al considerar que así lo ordenó la Sala IV, al admitir, para estudio, una acción de inconstitucionalidad presentada contra esa fórmula por la Cámara de Industrias de Costa Rica.

La resolución de los magistrados, del 16 de setiembre, parece decir que todo sigue igual, que la metodología de Aresep puede aplicarse; pero también se presta para lo contrario.

El galimatías dice así: “Lo único que la acción suspende en la vía administrativa es el dictado de la resolución final en los procedimientos tendentes a agotar esa vía, que son los que se inician con y a partir del recurso de alzada o de reposición interpuestos contra el acto final, salvo, claro está, que se trate de normas que deben aplicarse durante la tramitación, en cuyo caso la suspensión opera inmediatamente”.

La Aresep interpreta de esa frase que la fórmula está congelada; los industriales, que está viva. Ante consulta de la Aresep, hasta ayer los magistrados dieron un “sí” a la Aresep para aplicar las rebajas.

En un caso tan sensible para la economía del país, lo deseable era que los magistrados fueran directos, para evitar, como ahora, que sus decisiones deban ser traducidas por abogados constitucionalistas. Es más, ante el primer indicio de confusión, debieron salir a aclarar qué quisieron decir.

Mientras ellos no disipaban las dudas, las dos rebajas solicitadas por Recope estuvieron en el refrigerador: ¢24 en el diésel, ¢20 en la gasolina regular y ¢19 en la súper. Pero no solo eso. La ausencia de claridad iba a generar diferencias tarifarias importantes entre el precio local y el internacional, así como distorsiones de precio de los derivados del petróleo para el consumidor final, como lo advirtió la Aresep. Por el bien del país, es necesario que los magistrados hagan entendibles sus resoluciones.

El autor es jefe de Redacción en La Nación.

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Armando Mayorga

amayorga@nacion.com

Jefe de Redacción

Ingresó a La Nación en 1986. En 1990 pasó a coordinar la sección Nacionales y en 1995 asumió una jefatura de información; desde 2010 es jefe de Redacción. Estudió en la UCR; en la U Latina obtuvo el bachillerato y en la Universidad de Barcelona, España, ...

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