Opinión

La Costa Rica abandonada

Actualizado el 26 de julio de 2013 a las 12:00 am

Acabar con la desigualdad entre el centro y la periferia es una deuda del país

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Una nota de este diario, publicada el 12 de julio bajo el título “Acceso a tecnologías es deficiente en Puntarenas”, señala que el “aprovechamiento de las tecnologías de información y comunicación es desigual en provincias costeras y el sector central”.

La información tiene sustento en un estudio realizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) y consigna que un 41% de los 56 distritos puntarenenses están en las peores categorías de acceso, así como que la situación de Guanacaste y Limón tampoco es halagüeña, ya que ninguno de los distritos de estas provincias están situados en la categoría de “mejor acceso a las tecnologías”.

Las desigualdades, desequilibrios y asimetrías entre regiones del país son una realidad innegable e incontestable, y producto de una ancestral política de concentración del desarrollo en el Valle Central. La brecha digital puesta en evidencia por el estudio del Micitt es un dato más que confirma la brecha existente en casi todos los parámetros del desarrollo socioeconómico. Las inversiones públicas en infraestructura, en educación, en salud, en vivienda, en cultura y en deporte, así como las políticas públicas dirigidas a la creación de oportunidades, han privilegiado desde siempre a las comunidades y a los habitantes del centro del país, en perjuicio del resto de costarricenses.

La iniquidad de esta errónea visión del desarrollo “nacional” la podemos constatar con algunos indicadores sociales derivados de los datos del Censo Nacional, de la Encuesta Nacional de Hogares y de los análisis del Estado de la Nación, que evidencian la desigualdad entre el desarrollo y el bienestar alcanzados por algunas regiones, y el retraso y la penuria en que otras permanecen sumidas. Veamos:

Pobreza: Mientras en la región central el nivel de pobreza total es de 17,7%, en la Brunca es de 32,7%; en la Chorotega, de 31,6%; en la del Pacífico central, de 23,6%, y en la Huetar Atlántica y Norte, de 29,3% y 27,8%, respectivamente. Asimismo, la pobreza extrema en las regiones periféricas es cercana o superior a 10%, mientras que en la región central es de 4,7%.

Vivienda: Los datos estadísticos nos dicen que el mayor porcentaje de viviendas con hacinamiento, así como en mal estado físico, pertenece a cantones de las regiones periféricas (por ejemplo: La Cruz, Buenos Aires, Talamanca), y las que menos tienen ese tipo de problemas son de cantones de la región central (por ejemplo: Flores, Barva, Montes de Oca).

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Desempleo: El desempleo abierto en las regiones del Pacífico central y Huetar Atlántica es de 12,5% y 10,8%, respectivamente, mientras que en la región central es de 6,9%.

Agua potable: En este caso, la menor cobertura de agua potable por acueducto la tienen cantones como Golfito, Hojancha o Pococí; en cambio, la mejor cobertura se da en cantones como San José, Heredia, Goicoechea, Santo Domingo y Naranjo.

Educación: Un 23,5% de los residentes de la Gran Área Metropolitana tienen un nivel de instrucción con algún grado universitario, pero, en las regiones Brunca y Huetar Norte, solo el 10,1% y el 8,3%, respectivamente, de sus habitantes tienen ese nivel.

Este panorama de clara injusticia es necesario revertirlo con una mayor solidaridad para con aquellas porciones de nuestro territorio que no han sido adecuadamente consideradas en la planificación del llamado desarrollo “nacional”, con esas regiones que conforman la Costa Rica abandonada que reclama atención y solución de los serios problemas socioeconómicos que padecen.

Acabar con esta desigualdad entre el centro y la periferia es una deuda que tiene el país, y es un reto que se debe enfrentar a corto plazo, replanteando el esquema de desarrollo para poder concretar una mayor inversión pública en las regiones más rezagadas, de tal forma que permita captar inversiones privadas que dinamicen sus economías, generen empleos, mejoren los niveles de ingreso de sus habitantes y reduzcan la pobreza.

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